Cesar Hildebrant, entrevistado en el libro de la Dra. Del Pilar Tello "Sobre el volcán. Diálogo frente a la subversión"
“La
izquierda no solo ha diluido su discurso de cambio sino que es
impermeable a su propia modernidad. Cuando uno revisa los textos de
Mariátegui, aún los menos importantes, se da cuenta que Mariátegui fue
vital para la izquierda latinoamericana porque fue moderno, porque
entendió el mundo, lo que era la revolución del Kuomingtan, porque
claramente vio hacia dónde podía marchar el industrialismo europeo…
¿Dónde está el Mariátegui de la izquierda peruana de hoy? ¿En donde se
perdió? ¿En que año? ¿Por qué hay ese horrible vacío entre la muerte de Mariátegui y la izquierda del ochenta en Perú? Es la izquierda electoralmente mas importante y sin embargo con menos liderazgo ideológico, ¿Dónde
está el debate de la izquierda en términos de su propia modernidad
sobre la perestroika, sobre el colapso de ciertos valores marxistas que
la propia casa matriz, la URSS, admite? “(página 235)
“Lo
que pasa con la izquierda, en mi opinión, entre otras cosas, es que su
discurso radical creó las bases para el crecimiento de Sendero. A
nivel retórico la izquierda ha cultivado un discurso tan jacobino que no
hay mayores diferencias entre el sector libio del PUM y Sendero. Lo que
sucede es que a la hora de la acción los libios no dan el salto hacia
el exterminio del enemigo, hacia la demolición de las SAIS, pero
comparando programas y esquemas no hay mayores diferencias entre la
sociedad “libia”, entre comillas, y la propuesta de Sendero. Lo
que pasa es que unos se atreven y otros no. Entonces la izquierda
aparece entrampada entre un discurso radical que favorece a Sendero y la
necesidad de deslindar con Sendero. ¿Pero deslindar que? ¿Sendero no es
marxista?, claro que lo es ¿Sendero no es comunista?, claro que lo es.
¿Sendero no es leninista?, claro que lo es ¿Sendero no es maoísta? Si,
lo es… ¿Sendero no es acaso una expresión cabal del Marxismo leninismo?..” (Página 236)
“Sendero le recuerda a la izquierda que su coherencia final consiste en promover la guerra civil y que la izquierda electoral es una ficción pasajera.
Que la izquierda llena de modales y corbatas y buenas maneras es en
todo caso la caricatura pero no la imagen real.” (Página 236)
“¿La izquierda peruana quiere ahorrarle al Perú los 65 años de crímenes estalinistas que padecieron los pobres soviéticos? ¿Quieren ahorrarlos o no? ¿Por qué no se debate eso?...
El asunto no es competir con Sendero en radicalismo porque el
radicalismo no es sino otra expresión de la barbarie y del atraso… ¿Qué
han entendido los chinos después de muchos años? Que no hay un esquema
de redistribución del ingreso si no hay base económico, y todo lo demás
son cuentos. Veamos a dónde nos han conducido las experiencias
izquierdas en América Latina en los últimos años… Chile de Allende,
Nicaragua sandinista, la Bolivia de Siles, el populismo peronista del
45. Todos los esquemas de la
izquierda latinoamericana fallaron por el mismo patrón: redistribución
sin divisas, base material desdeñada, economía desastrosa, inflación,
colapso. La economía no es voluntarista y el señor Gorbachov lo ha
entendido perfectamente.” (Página 237)
“Sabemos algunas cosas: Primero:
a nadie se le puede imponer la felicidad; segundo, la colectivización
no funcionó en ningún país del mundo; tercero: el agro no debe subsidiar
a las urbes; cuarto: el mercado no se puede derogar por decreto;
quinto: la tecnificación en la agricultura es imprescindible, etc. No estamos en los épicos umbrales del socialismo. Estamos hablando del señor Gorbachov y del desmantelamiento de un sistema que significó veinte millones de crímenes y treinta años de atraso en la informática, nada menos.
Estamos hablando de un país militarmente poderoso y económicamente
débil que ahora quiere ser militarmente neutral y económicamente
poderoso” (Página 240)
“Además hay un elemento adicional que pertenece mucho más a Freud que a Marx
y es el paralizante sentimiento de culpa que hace que muchos políticos
sean verdaderamente incapacitados de competir con Sendero en tanto que
de algún modo le atribuyen a Sendero acción y heroísmo. Y me explico por
qué algunos parlamentarios de
izquierda, en el establo del que hablaba Lenin, un poco contaminados de
sistema y a veces de podredumbre, puedan creer que efectivamente el
heroísmo está en Sendero y que ellos de algún modo se han contaminado
del sistema y entonces la condena no funciona. Y este sentimiento se
da tanto en el parlamentario de izquierda como en el policía que vive
en el mismo pueblo joven en el que Sendero recluta gente y probablemente
en el profesor del SUTEP que también apuesta por la violencia en la
medida que el sistema no los acoge. Hay un trabajo a largo plazo pro
Sendero, es decir el sistema peruano trabaja para Sendero.” (Página 243)
“La
pregunta es ¿cuánto de premeditación y de interés hubo en ese silencio
por parte de algunos izquierdistas, interesados aún ahora, en mirar
mucho más a El Salvador que a Ayacucho? En realidad muchos izquierdistas están por el triunfo de Sendero, aunque no se atrevan a decirlo. “ (Página 245)
“De
algún modo el estalinismo y la práctica de úkase y del exterminio del
adversario del Partido Comunista de Del Prado, en cuarenta años de
hegemonía ideológica de izquierda, ha mutilado la función de la
discusión y el debate. Si tú te pones a pensar que en el programa de
Huampaní hay línea y media dedicada a la Perestroika, sin nombrarla y al
mismo tiempo piensas que la Perestroika es por lo menos el fenómeno mas
importante del marxismo en lo que va de su existencia, vas a llegar a
la conclusión de que la izquierda peruana, siendo como digo la mas importante electoralmente, es la ideológicamente más pobre” (Página 245)
"Mientras
haya sectores violentistas infiltrados en Izquierda Unida, disfrazados
de candidatos, el debate político peruano no va a estar claro” (Página 250)
“Yo creo que buena
parte de UNIR, el sector libio del PUM, algunos sectores obreros y
estudiantiles del Partido Comunista marchan estratégicamente hacia la
violencia insurreccional… No sé si se aliarán a Sendero, no se sí constituirán tienda aparte, los veo mas próximos al MRTA, en todo caso…” (Página 253)
“No, no es menos peligroso, es mucho mas humano. Es
una propuesta mucho más próxima a las de la Izquierda Unida. La
discrepancia entre el MRTA y la Izquierda Unida es de métodos y de
tiempo, pero no es de programa…” (Página 255)
“El
MRTA no tiene problemas ni conflictos programáticos con la izquierda,
tiene problemas de método y de plazo con la izquierda. Lo que ésta
quiere hacer por la vía electoral el MRTA lo quiere hacer rápidamente
por la vía de las armas. Me da la impresión que el MRTA se ha
resignado a ser un elemento de presión sobre una hipotética izquierda en
el poder, a funcionar como funcionan las FARC en Colombia en relación a
los grupos institucionales de izquierda, como es el M 19, elementos
tensores que son fiscalizadores permanentes del actuar legal de la
izquierda, pero Sendero es otra cosa, sin lugar a dudas…” (Página 255)
“Entrevistadora:
Cuándo señalas que la izquierda no quiere reconocer esa continuidad.
¿Quieres decir que la izquierda está de acuerdo con Sendero?
Cesar Hildebrant: Por supuesto. Hay
un sector de la izquierda que está de acuerdo con ellos. No me cabe la
menor duda: PUM, UNIR y parte del PCP. No puedo ser tan tonto para no
darme cuenta de eso.”(Página 258)



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