miércoles, 29 de junio de 2011

Cómo dejar el poder sin perecer en el intento



A un mes del final de su segundo gobierno no se avizora un arco triunfal en el futuro de Alan García. Para comenzar, están las consecuencias del cúmulo de derrotas electorales que García ha propiciado. A fines del 2010 estuvo detrás del desembarco de Carlos Roca de la candidatura municipal para Lima, para apoyar a Alex Kouri contra Lourdes Flores, primero. Eliminado este, tuvo que dar un apoyo apurado a Lourdes contra Susana Villarán, cosechando la consecuente derrota, después. Se lució entonces quemando a Del Castillo para la candidatura presidencial y apoyó a Mercedes Aráoz, lo que –como es sabido– fue apenas un fugaz interludio en la comedia de errores. Luego de que Aráoz fuera quemada, a su vez, por Del Castillo, Alan apoyó sucesivamente a Castañeda Lossio, a PPK y a Keiko, siendo derrotado en todas y cada una de sus apuestas. Con la elección de Ollanta Humala quedó claro que su bravata de que puede impedir que sea presidente quien él no quiere sólo valía al interior del Apra. En el camino destruyó su partido, dejándolo con una representación parlamentaria de apenas cuatro congresistas, entre ellos uno expulsado hace un par de años, por decisión unánime de la CPA, por su vinculación con los Sánchez Paredes.

En el libreto presidencial este debiera ser un periodo de cemento y discursos. Hace unos días García anunció que piensa inaugurar 40 obras en los 30 últimos días de su mandato. Figuran en la lista el tren eléctrico, el Teatro Municipal, el Estadio Nacional y, por supuesto, el Cristo de lo Robado. El objetivo parece claro: dejar acrílico y cemento para mantener viva su memoria durante el próximo lustro y retornar el 2016 como un Castañeda Lossio con floro.

Tampoco esta parte del libreto marcha. Los congresistas Pedro Santos e Hilaria Supa han formulado graves acusaciones con relación a la remodelación del Estadio Nacional. Han denunciado al ex ministro de Educación José Antonio Chang por haber metido esta obra a través de una “fe de erratas” añadida al DU 004-2009, originalmente destinado a la restauración de 49 colegios, desnaturalizando su intención. Supa y Santos sostienen además que se ha recurrido a mecanismos fraudulentos para favorecer a empresas contratistas con precios sobrevalorados, “entre ellas DH Mont, la misma que se apropió del Aeródromo de Collique, con el respaldo del gobierno”. A esto añaden la supuesta concertación de funcionarios del IPD con las empresas contratistas para incrementar el costo de la obra en alrededor de 77 millones de soles. Según Santos y Supa, “el costo de la obra se elevó de un presupuesto inicial de 20 millones de soles a 140 millones y luego a 206 millones, cifra que no sería la final, pues de acuerdo con el propio Woodman se tiene presupuestado ya un gasto de 217 millones, y todavía no se concluyen las obras”. Esto a pesar de que según la Ley de Presupuesto en la ejecución de una obra pública no puede excederse su costo en más del 15% de lo originalmente establecido (“Sobrevaluado en 77 millones de soles”, La Primera, 25/6/11).

No son los únicos escándalos que amenazan con eclipsar los estrenos. Esta semana el ex marino Carlos Tomasio acusó a Luis Nava –el secretario de Palacio– y Jorge del Castillo de haberle ofrecido, a través de un emisario, exculparlo si acusaba a Alberto Varillas por el caso Business Track. Ha acusado, asimismo, a Alan García de dirigir la investigación sobre los ‘petroaudios’ y al ministro del Interior, Miguel Hidalgo, de manipular las pruebas.

El escenario se torna ominoso con las muertes provocadas por la represión policial en Huancavelica, Tayacaja y Puno, y la clamorosa pasividad de Alan García ante el estallido de descontento social en que ha culminado su “perro del hortelano”. El presidente anda en ceremonias por su Cristo y en las redes sociales se pide la vacancia presidencial, algo que, por supuesto, debe rechazarse por su contenido desestabilizador en plena transferencia de poder.

Ojalá no debamos lamentar más tragedias en el mes que queda.

Víctima de una conspiración




La Columna: del Director Juan Carlos Tafur

La salida de Rosa María Palacios del programa Prensa Libre que conducía en América Televisión no posee ninguna racionalidad periodística. Su programa era exitoso tanto en audiencia como en niveles de credibilidad. En los años que ha estado al frente del mismo, Palacios no solo ha demostrado una independencia ejemplar sino, lo que es más importante, una seriedad envidiable y un respeto a la ética profesional fuera de toda discusión.

Las razones de su salida son políticas, no periodísticas. Y van más allá de simples desavenencias entre una eventual postura de la conductora con aquella que el grupo El Comercio decidió adoptar a favor de Keiko Fujimori.

Huele terriblemente mal lo sucedido. Apunta a la creación de una cofradía cuasi mafiosa de poderes fácticos que se cree capaz de hacer lo que se le antoje en el país. Y a dicha cofradía parece sumarse, lamentablemente, el principal grupo periodístico del país y, por cierto, algunos satélites menos importantes aunque más achorados.

El despido de Rosa María Palacios es un indicio de lo que se viene. Entre algunos grupos empresariales ultraconservadores, operadores políticos (como Alan García o Jorge del Castillo, a quienes muchos medios les deben millones de dólares de utilidades estos años, y un sector del ala dura fujimorista) y sabe Dios qué otras fuerzas oscuras, han decidido que el triunfo de Ollanta Humala debe quedarse en el papel y que se le debe impedir, como sea, que gobierne con tranquilidad.

Se prepara un sabotaje mediático con el puñal entre los dientes. Con caja suficiente para afrontar una labor de oposición servil a intereses subalternos. Viril no es, en este caso, el horizonte opositor. No es oposición, es conspiración. Y comienza a forjarse desde la prensa que ha servido de alfombra celebratoria del régimen de García, que se sumó fervorosa a la candidatura de Keiko, y que no está dispuesta a tolerar la “afrenta” de estar fuera de los círculos del poder los años venideros.

Ya se aprecia en las portadas de los diarios aprofujimoristas, que no han cesado en su campaña de desinformación y de propaganda adversa. Ahora le toca el turno a la televisión, a su canal más importante y al programa político más influyente del mismo.

La guerra contra Humala será a muerte, sin cuartel. Se preparan las municiones. Y sus insumos antidemocráticos están allí, prestos, en los sillones de algunos directorios y, queda claro, en la barra brava de periodistas a destajo, que hoy mismo deben estar que salivan pensando en ocupar los puestos de profesionales que irán siendo expulsados uno tras otro por su defensa de la independencia periodística.

No es solo el buen gobierno de Humala el que está en juego. Es la democracia y con ella la libertad de prensa. En la larga cadena de bajezas que veremos estos años, los primeros eslabones ya se están forjando. Lo ocurrido ayer contra Rosa María Palacios forma parte de esa arquitectura antidemocrática.

Humala debe estar advertido, pero sobre todo la mayoría del país. Ella debe estar lista para defender la voluntad popular en contra del poder económico y mediático que pretende decidir qué se puede hacer o decir y qué no en el Perú.

Cortesia: diario 16

martes, 28 de junio de 2011

80% del gas doméstico que consumimos es de Camisea



El balón de gas (GLP) que consumimos todos los peruanos no proviene de la exportación del petróleo como hasta ahora nos hicieron creer, por el contrario, más del 80% del GLP sale de los pozos de Camisea que produce líquidos que nos proporcionan el butano y propano que no necesitan pasar por una refinería. Pero los precios que nos cobran por cada balón de gas es como si se tratará del GLP derivado del petróleo importado de Texas.

Así, en el país aproximadamente el 80% o más del consumo nacional de Gas Licuado de Petróleo (GLP) –según estadísticas de la Dirección General de Hidrocarburos del Ministerio de energía y Minas– es cubierto mediante el procesamiento de los líquidos de Gas Natural que se extraen de los pozos de Camisea. Es decir, los yacimientos gasíferos cusqueños de Camisea no solo contienen Gas Natural, también tienen Hidrocarburos como el propano y butano, los mismos que son extraídos a la par con el Gas Natural.

Mientras que el 20% restante del consumo local tiene su origen en el petróleo, procesado en las refinerías de Talara y La Pampilla. Entonces, contrario a lo que cree el ciudadano de a pie, el gas que se usa en las casas en su mayoría proviene de un recurso natural que pertenece a todos los peruanos como lo es el Gas Natural. Ahora debido, principalmente, a los líquidos de Gas Natural que se extraen de los yacimientos cusqueños de Camisea el Perú se ha convertido en un exportador, no solo de Gas Natural, también de GLP, esto significa que la producción nacional del mencionado recurso excede la demanda local. Y así lo demuestran las estadísticas del propio Ministerio de energía y Minas (MEM).
En esa línea, el ingeniero Aurelio Ochoa asegura que con poco más de la producción de los líquidos procedentes de Camisea se puede cubrir la demanda interna total de GLP. Según cifras de la Dirección General de Hidrocarburos del MEM, al mes de abril, la producción nacional de GLP fue de 45 mil 560 barriles por día (b/d). De ese total, Camisea produce 37 mil 730 b/d –que representa el 82% de la producción nacional-, la refinería de Talara produce 4 mil 610 b/d (10% de la producción nacional), mientras que el restante 8% proviene de refinerías como La Pampilla (710 b/d), Aguaytía (700 b/d), Graña y Montero (960 b/d) y Pariñas (940 b/d). Si la producción nacional de GLP fue de 45 mil 560 b/d en abril, el consumo de todos los peruanos del carburante alcanzó, en el mismo mes, 39 mil 870 b/d. Dicho consumo es abastecido con 31 mil 950 b/d (80% del total) procedente de Camisea, 4 mil 610 b/d (11.6%) de la refinería de Talara y el resto es cubierto por La Pampila (710 b/d), Aguaytía (700 b/d), Graña y Montero (960 b/d) y Pariñas (940 b/d).

Si Camisea produce 37 mil 730 b/d y solo destina al mercado interno 31 mil 950 b/d, esto significa –afirmó Ochoa- que el restante 5 mil 780 b/d lo exporta, por el cual obtiene cuantiosas ganancias. Añade que las cifras del consumo y producción de GLP de abril no guardan mucha distancia en comparación a otros meses. “Las propias cifras del Ministerio de energía y Minas demuestran que el gas doméstico que se usa en la casi totalidad de las casas del Perú (más de 80%) proviene de los líquidos de Camisea y no de la refinación del petróleo que encarecería el precio del balón de gas, pues implica la importación de la materia prima (petróleo) que actualmente se cotiza internacionalmente a más de 100 dólares el barril. El Consorcio Camisea que abastece en 80% el consumo de gas domiciliario no necesita comprar petróleo, solo tiene que cosechar (extraer) el propano y butano que se encuentran en los yacimientos gasíferos cusqueños”,

En este punto, hay que precisar que el GLP se obtiene de dos maneras –indicó Aurelio Ochoa, especialista en temas energéticos-, de origen artificial (usando como materia prima el petróleo) y origen natural (que se obtiene de los derivados de los líquidos del Gas Natural). El Consorcio Camisea obtiene el GLP de forma natural, pues los Lotes 88 y 56 que explotan en Cusco no solo contienen Gas Natural, también Hidrocarburos como propano y butano, entre otros. ¿Por qué el precio del balón de gas es alto? Entonces si el GLP que se comercializa en el Perú es cubierto en 80% mediante los derivados de líquidos de Gas Natural de Camisea y no depende de la importación del petróleo ¿por qué el precio del balón de gas propano es caro? Diferentes especialistas coinciden que este alto precio del gas doméstico que alcanza aproximadamente los S/. 36 por un balón de 10 kilogramos tiene su raíz en que Pluspetrol, empresa que lidera el Consorcio Camisea, fija el precio del GLP en función del precio de paridad de exportación del petróleo y no a partir de su propia estructura de costos.

“Lo que sucede es que actualmente Pluspetrol vende el GLP al mercado nacional, a un precio equivalente al marcador internacional Mont Belvieu Texas, USA; o sea como si fuese GLP proveniente de petróleo. Nótese que los costos de obtención del GLP de los líquidos del Gas Natural son menores que a través de la refinación del petróleo. Además, Pluspetrol vende el GLP en el Perú a precio de paridad de importación en lugar de un precio de paridad de exportación que es más bajo, siendo el Perú el país productor”, advirtió Jaime Luyo, Doctor en economía y co-autor del libro “seguridad energética, un reto para el Perú”. En opinión de Ochoa esta forma de fijar el precio del GLP que utiliza Pluspetrol encarece hasta en 30% el precio del gas propano. En esa línea, Abel Camasca, presidente de la Asociación de Plantas Envasadoras de Gas del Perú, consideró necesario que se realice una auditoría internacional que establezca, primero, cuánto le cuesta al Consorcio Camisea extraer el GLP de los yacimientos cusqueños para luego definir el precio del GLP en base a una estructura de costos.

“Se debe sincerar la estructura de costos del balón de gas de consumo doméstico. La revisión de la estructura de costos del balón de gas proveniente de Camisea es impostergable para reducir el precio al consumidor. Este puede reducirse en 25% de inmediato. El consumidor peruano no puede seguir pagando un precio tan alto por el gas que consume; ya que en el Perú el precio del GLP es casi 6 veces del existente en Colombia y 3 veces que en Argentina”, recalcó Luyo. Ahora, si bien la separación (procesamiento) de los líquidos de Gas Natural es un proceso que tiene un costo, pero menor al de producirlo a partir del petróleo crudo, más aún si tomamos en cuenta el alza en su precio internacional que actualmente supera los 100 dólares el barril.

Cuantiosas ganancias
En opinión del investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Jorge Manco Zaconetti, en contraste a lo que piensa la ciudadanía los derivados de los líquidos que se obtienen de los yacimientos gasíferos cusqueños representan las mayores ganancias que obtiene el Consorcio Camisea. Coincide Ochoa quien dijo que “el Gas Natural es el hueso, mientras que los líquidos derivados es la carne”. “(…) las exportaciones de los líquidos derivados del Gas Natural constituyen la parte más valiosa de Camisea por los precios pagados que se valorizan tanto como el petróleo”, añadió Manco Zaconetti. Precisó que “las exportaciones de los derivados provenientes de los líquidos de Gas Natural (LGN) de los campos de Camisea bajo responsabilidad de Pluspetrol Perú Corporation, sean por la nafta, propano, butano, gas licuado más solventes tienen valores crecientes, así en el 2007 estas exportaciones fueron equivalentes a más de 531 millones de dólares, en el 2008 fueron del orden de los 520 millones de dólares para aumentar a los 683 millones en el 2009, todo ello según el Boletín Mensual de Aduanas”. Agregó que los mencionados derivados son vendidos hacia China Popular, Canadá, Japón, Estados Unidos de NorteAmérica y Ecuador especialmente. FIJACIÓN DEL PRECIO DE EXPORTACIÓN. NO ES LEY, SOLO UN ACUERDO Marcador internacional a precios de Texas Pluspetrol vende en Pisco para el mercado local a un precio equivalente al marcador internacional Mont Belvieu – Texas – USA, el mismo que es ajustado semanalmente. A pesar que los precios de los Hidrocarburos en el mercado interno son libres y se fijan por el juego de la oferta y la demanda, la Comisión Pro Inversión del Congreso de la República logró el 30 de junio de 2005 que Pluspetrol y PetroPerú se comprometan a reducir el precio al consumidor entonces vigente (precio de paridad de importación), explicó el economista César Bedón. Precisó que el compromiso no es ninguna Ley y no tiene más efecto legal que el que se podría atribuir a un “pacto de caballeros”, debiendo recordar incluso que en su momento INDECOPI decidió investigar este acuerdo bajo una supuesta concertación de precios. Por este compromiso Pluspetrol aceptó vender el GLP bajo formas de precios de exportación, utilizando el marcador internacional de precios Mont Belvieu (Texas). Transcurridos los años ahora se aprecia que la ausencia de una debida fiscalización estatal permite que Pluspetrol fije el precio del GLP en el mercado interno como si este se consiguiera mediante la refinación del petróleo. El acuerdo fue firmado por los congresistas Jorge del Castillo, Natale Amprimo, Kuennen Franceza, José Carrasco Távara, Juan Valdivia, Luis Heysen y Alejandro Oré, además participaron representantes de los ministerios de energía y Minas, Economía y Finanzas, de Petroperé, Osinerg (ahora Osinergmin), y diferentes instituciones vinculadas a la comercialización del GLP. Por parte del Consorcio Camisea participó Pluspetrol.
Cortesia: Diario la Primera

lunes, 27 de junio de 2011

Puno, región liberada

Por Fernado Rospigliosi

Puno está fuera del control del Estado. El contrabando, el narcotráfico y la minería ilegal campean a sus anchas. Los caudillos locales se imponen por la violencia.

Los revoltosos lograron su objetivo, que hubiera muertos y heridos, tras casi dos meses de disturbios. Fueron escalando la violencia sistemáticamente, provocando al gobierno y a las autoridades que actuaron con desinterés, negligencia y cobardía. El ataque al aeropuerto de Juliaca obligó a la Policía a responder, con el saldo trágico conocido.

Contrariamente a lo que dicen los humalistas e izquierdistas, lo que ha ocurrido en Puno no es una rebelión de las masas pobres, oprimidas y excluidas contra el Estado opresor. Es también una revuelta de grupos que viven y medran de los múltiples negocios ilegales, y que son prepotentes, violentos y racistas.

Las palabras de Martha Giraldo, puneña, antigua militante cristiana de izquierda, describen con exactitud lo que ocurre en Puno. Extractos de una carta suya a un grupo de amigos (con permiso de la autora):

La realidad de Puno

“En Puno se da una compleja, desigual y tensa convivencia entre un pequeño sector empresarial formal y una gran masa de hábiles y avezados productores y comerciantes informales, ilegales, a los que el Estado no ve, no siente, no huele”.
“En Puno, reconocerse empresario es un acto de estoicismo porque hay que resistir epítetos como ‘testaferro’, ‘explotador’, ‘miserable’, ‘vende patria’”.

“Los miles de empresarios informales simplemente no son empresarios, son parte del ‘pueblo sufrido y excluido del sistema’, aunque movilicen millones de dólares en mercadería ilegal, tengan flotas de buses, camiones, trailers, maquinaria pesada, usufructúen yacimientos mineros informales, cocales, cafetales, tiendas y mercados, casas de cambio, cientos de tiendas de computadoras y teléfonos, inmensas ferreterías, no solo en Puno, en Arequipa, Tacna, Moquegua, Madre de Dios, Cusco, llegando incluso hasta La Paz, Río, Sao Paulo”.

“Ser quechua o aymara es garantía de contar con una patente étnica para todo lo permitido, legal, pero también, y sobre todo, para lo ilegal e informal que se pueda hacer. El normal, tradicional y ancestral intercambio fronterizo ha devenido en economía paralela que mueve millones, corrompe y ejerce presión a todo nivel, de la misma forma que los grupos mineros informales y cocaleros”.

“Muchos se dedican a los negocios, blanqueando el dinero del contrabando, del oro ilegal, la coca”.

“No es casual ni fruto del abandono estatal y/o privado que no haya inversiones productivas en la región (excepción de algunas mineras y hoteles). No se puede invertir en Puno, no se pueden comprar tierras, no se pueden instalar industrias porque fracasan frente a la competencia del contrabando, no hay mano de obra calificada, no hay proveedores primarios de calidad y formales”.

No a todo

“En este panorama, ya desmotivador y preocupante, en el que son frecuentes las emergencias sea por frío, sequía o inundación, se grita a todo pulmón ‘¡No a las concesiones mineras, petroleras, hidroeléctricas!’, ‘¡No a la presencia de empresarios foráneos!’, ‘¡No a las empresas chupasangre!’, ‘¡No al turismo que solo beneficia a las grandes cadenas chilenas!’, ‘¡No a todo!’”.

“Los presidentes Jiménez, Fuentes y Rodríguez, autoridades regionales grises, incapaces y demagogos, junto a consejeros, alcaldes y regidores, nada efectivo han hecho por la región. En campaña, todos sin excepción, ofrecen promesas sin límites y todos también apelan al electorado quechua y aymara por ser abrumadoramente mayoritario tanto en el campo como en las ciudades”.

“Los dos ex presidentes regionales y el actual han tenido discursos antimineros, antiempresa y antiinversiones y han alentado posiciones de enfrentamiento con el gobierno central por su lejanía, desinterés y ausencia. Ninguno propuso cambios que desarrollen la región, solo pequeñas obras y mucho asistencialismo, que ahonda la conducta pedigüeña, mendicante y de victimización de líderes y comuneros”.

“Respecto de Vasty Lescano Ancieta, Abraham Ccauna, Hermes Ccauna, públicos agitadores senderistas que sin hipocresías ni medias tintas participan de la actual asonada, ¿qué puedo decirles? Que andan sueltos y sin temores”.

Los aymaras

“Decirles con tristeza que no imaginan cómo los campesinos aymaras se portaron en la ciudad los días del paro, que fueron de una verdadera ocupación: agresivos, racistas, intolerantes, abusivos con todos quienes se atrevieran siquiera a vender panes; tomaron por asalto plazas, parques, óvalos y ahí mismo instalaron cocinas, dormitorios, comedores y baños. A varias cuadras a la redonda de la Plaza de Armas, los hedores eran insoportables. Me pregunto: ¿tienen derecho a agredirnos de esa manera? Luchar por sus reivindicaciones ¿les da derecho a atropellar los de otros?”.

“Un valiente y humilde chofer aymara, responsable de conducir la ambulancia del hospital de Juli, comentó indignado que llevaba un niño aymara enfermo a Puno, y ¿qué hicieron los del piquete? Desinflaron las llantas, le pegaron y aún no repuesto de la golpiza fue testigo de los correazos que les propinaron a unos turistas italianos que, desesperados por llegar a Puno, decidieron caminar y además los desvalijaron sin reparos”.

“Respeto las diferencias culturales, pero también creo que hay valores universales como la verdad, el respeto, la tolerancia, la alegría por el éxito ajeno, el cuidado de niños y ancianos, la amistad sincera. El aire está enrarecido y no por la altura sino por el racismo y el odio increíbles. Eso es lo que he visto y escuchado en rostros de personas que creía amigas y eso me lacera el alma”.

Consejos de Alan para Ollanta


Por Jorge Bruce

Las muertes en Puno y Huancavelica confirman una de las características más dramáticas del estilo de funcionamiento de este Gobierno: una soberbia indiferencia ante todo lo que no signifique réditos inmediatos para el Presidente. Si no se trata de inauguraciones, firmas de tratados de comercio, condecoraciones o algún otro tipo de celebración –incluidos velorios de personajes populares en donde AGP puede lucirse–, el mandatario no se desplaza y ni siquiera interviene, salvo cuando, como en este caso, ya es muy tarde para detener la tragedia. Y aun ahí declara que las piedras están dirigidas contra el Presidente electo.

Esto no significa, por supuesto, que él sea el único responsable de lo sucedido. Como de costumbre, después de un tiempo iremos comprendiendo la dinámica letal que se puso en marcha en estos movimientos, quiénes fueron sus principales actores y móviles, gracias a los análisis de especialistas que no están en el gobierno. Pero lo que sí es claro es que, para nuestro saliente mandatario, el tumulto y la agitación de provincias alejadas son un fastidio. Tanto afanarse para dejar una mejor imagen respecto de su régimen anterior, para que la terca realidad termine desnudando la atroz frivolidad de su nueva ideología: si no hay plata que llega sola, si no me aplauden, taño mi lira.

Las lecciones de Bagua no han servido para nada. ¡Cómo iban a servir si se han evadido las responsabilidades de los dirigentes gubernamentales! Ese es el problema del negacionismo: no se asimilan las experiencias para el futuro de la gobernabilidad y las tragedias se repiten. Nadie puede garantizar que esta conflictividad sea evitable. Las falencias y ausencias del Estado en el país son gravísimas y cada día más acuciantes. Precisamente por eso es tanto más terrible la inacción del Gobierno aprista.

Cierto, ya es muy tarde para García y compañía. Admitamos que fueron coherentes, hasta el final, en su desprecio por los problemas de quienes no poseen enormes capitales de inversión. Quien sí debería estar tomando notas afiebradas es Ollanta Humala. Sin proponérselo, Alan García le está dejando una hoja de ruta excelente, sin necesidad de Biblia ni testigos ante los que jure decir toda la verdad y nada más que la verdad. Es muy simple, señor presidente electo: en materia social, haga todo lo contrario que su predecesor.

Como usted está en buena forma física, recorra las zonas de los 227 conflictos identificados por la Defensoría y adelántese, haga prevención (tenga cuidado con los agasajos gastronómicos, mire cómo terminó el susodicho). Prepare equipos competentes para arbitrar los desencuentros entre mineras y comunidades. Ponga gente a trabajar en la Reforma del Estado. Derogue la demagógica limitación de salarios que despobló la administración pública de gente competente, y la pobló de incompetentes con carnet. Acuñe una teoría inclusiva para enterrar al perro del hortelano.

Escoja a los mejores para educación, salud, seguridad, medio ambiente… No se coma el cuento de que todo es economía: nada más falso. Ya sé, no soy más que un psicoanalista. Me he limitado a recomendarle un plan anti Alan. No tiene pierde.

"En la encrucijada"


Aurelio Pastor:

Pese a que durante las últimas 3 semanas Ollanta Humala ha intentado ratificar con sus expresiones que él es el hombre que vimos durante la segunda vuelta y que su gobierno responderá a ese perfil, para tener una idea más clara de lo que podría ocurrir a partir del cambio de mando será necesario analizar también el comportamiento de los principales actores políticos que lo acompañarán en su gestión. Sobre todo porque el electo presidente ha tenido 2 discursos diametralmente opuestos durante la campaña y producto de ello han sido también 2 los entornos que ha generado en el último tramo de su camino a Palacio.

En la primera vuelta todavía tuvimos gran parte del Ollanta de siempre, desafiante ante el sistema y con propuestas radicales que amenazaban la estabilidad y el crecimiento nacional, así como la seguridad jurídica. Producto de ello salieron elegidos los 47 congresistas de su lista. No serán todos extremistas, pero nadie puede negar que la mayoría responde a ese perfil. Estos parlamentarios además sintonizan con un electorado como el que hemos visto esta semana enfrentando a la autoridad en Puno, Huancayo y Huancavelica, y hasta en Lima, a través de Aduviri. Ésa es la verdadera base del humalismo.
El otro grupo es el moderado, que se sumó en la segunda vuelta. La mayoría tiene un perfil acorde al modelo económico que venimos desarrollando y podría estructurar un gobierno adecuado a nuestras necesidades. Es con este equipo con el que Humala se ha mostrado más cercano las últimas semanas, y presumo que es con el que quisiera gobernar.

El problema es que tienen posiciones demasiado encontradas y dificulto que existan muchos puntos de consenso, de manera que Humala tendrá que escoger entre ambos con cuál se queda. Si decide por la moderación, el sur arderá y veremos cómo se comporta su propia bancada. Si se va con los radicales, todo el esfuerzo de los últimos años se perderá, dejaremos de crecer, de ser competitivos y de vencer a la pobreza, y nuestra democracia representativa, con instituciones autónomas y contrapesos, peligrará.

Si decide por la moderación, lo acompañaremos quienes no votamos por él. Si lo hace por la radicalidad, lo confrontaremos política y mediáticamente.

De todas formas, el escenario se presenta complejo y difícil para él y para todos nosotros. Los días que vienen deben servir para analizar todos los escenarios posibles y diseñar estrategias de respuesta.

Cortesia: Diario el Correo

"A ver si escucha"

José Barba Caballero:

Para hacer un buen gobierno, el presidente electo no necesita inventar nada nuevo. En realidad, y éste es un consejo que viene desde el tiempo de las pirámides, sólo tiene que copiar, pero copiar bien a los países exitosos del mundo, cuya prosperidad está basada en la economía de mercado. Los gobiernos que han optado por este camino, han producido más riqueza, la han distribuido mejor y han logrado la proeza de sólo en 20 años saltar del tercer al primer mundo. Si Humala, en vez de hablar para la tribuna, se propusiese el modesto objetivo de crear un marco propicio para la inversión, estaría haciendo más por los pobres que todos los políticos de nuestro hemisferio. Hasta el Partido Comunista Chino, que está a la cabeza de la revolución capitalista más grande de la historia, ha comprendido que la ley fundamental de la economía es la de la oferta y la demanda, y que el motor de la economía y de la sociedad es el empresario. El día que aquí entendamos que el éxito en los negocios es el éxito del Perú, ese día no habrá nada que pueda detenernos como nación.
Lo segundo que tiene que hacer Humala es tan sencillo como pedir un vaso de agua: ¡Debe convocar a los mejores! En el mundo de hoy, ya no se habla de países subdesarrollados sino de países sub-dirigidos, porque se ha entendido que es la dirección la que promueve el desarrollo económico y social de un país. Si actualmente el Perú no es más de lo que es, no es por falta de recursos, sino por una incapacidad ya histórica para manejar nuestras riquezas con eficiencia. Los problemas que el Perú tiene no son problemas de izquierda o de derecha, como creen algunos rojos; son simplemente problemas, y para solucionarlos, sólo se requiere de hombres capaces.

Con Humala en el poder, el principal déficit del Perú ahora se llama confianza, y confianza es precisamente el nombre de este juego que se llama economía de mercado. Suena fácil, pero no es tan fácil, ya que las leyes del mercado no se pueden comprender sin datos de la historia, sin educación financiera, sin sentido común. Si he de ser sincero, no veo al comandante fuerte en ninguno de estos 3 puntos. Para ser la mano que mueve las piezas, debe aprender, y deprisa, a dominar las reglas del juego que juega.

Cortesia: Diario el Correo

“El Partido Nacionalista Peruano debe tener rol mas activo”



La etapa posterior al triunfo de Ollanta Humala, ha provocado tensiones e incertidumbre entre los integrantes del Partido Nacionalista Peruano, quienes no ven claro el papel que cumplirá la organización en esta primera etapa del nuevo gobierno. “El partido no puede ser un actor pasivo, sino un actor protagónico de este proceso”, señala en la presente entrevista David Tejada, miembro de la Comisión Política del PNP, quien considera que hay carteras del nuevo gabinete vinculadas al cambio social que deben ser ocupadas necesariamente por representantes del partido.


-¿Ha pedido una reunión con Ollanta Humala? - No la he pedido formalmente, pero espero tenerla. Es necesario. Acá hay una idea clave. El partido también está en transición. Se cierra una etapa. No es lo mismo un partido para ganar las elecciones, que un partido que tiene funciones de gobierno. Tiene que haber todo un reajuste de sus estructuras y de sus cuadros. La transición no solo es de un gobierno a otro, sino de un tipo de partido que ha sido oposición, que quería ganar elecciones, a un partido que va a gobernar y que va a hacer grandes cambios.

¿Qué sentimiento hay en este momento en las bases del Partido Nacionalista Peruano (PNP), después del triunfo electoral de Gana Perú?

- Es un sentimiento que incluye varias facetas. La principal, un gran sentimiento de alegría por el triunfo sin precedentes que significa que, por primera vez en la historia republicana del país, gana un gran frente con hegemonía progresista. No hay precedentes, por la vía democrática. Tal vez los otros precedentes de gobiernos que hicieron transformaciones no fueron precisamente por la vía democrática.

-Y vía los votos
-Por la vía democrática. No es cualquier cosa, no es cualquier triunfo.

-¿Y qué tanta responsabilidad siente la gente del partido con respecto a este triunfo?
-Eso supone una inmensa responsabilidad, porque no se puede fracasar. No puede ser cualquier gobierno. Hay una expectativa muy grande. Hay generaciones que han luchado por ese cambio, por esa posibilidad; ahora, no se puede defraudar a la gente. Esa es LA PRIMERA faceta de la situación del partido y la otra es un sentimiento de incertidumbre y de expectativa. Primero, una gran alegría, después una gran expectativa de lo que se va a hacer porque vienen tareas inmensas de responder ante la gente y, tercero, cierta incertidumbre porque no aparece claro el papel del partido en este proceso, sobre todo en esta primera etapa.
-¿Los militantes del PNP sienten, de alguna manera, que el presidente electo ha sido cercado por las nuevas fuerzas que acompañan la propuesta nacionalista?
-No precisamente, pero los canales de información son absolutamente insuficientes. O sea, necesitamos una mayor información para saber qué está sucediendo. Nosotros tenemos plena confianza en el presidente, pero se necesita tener la información. En ese sentido hay expectativa. Porque el partido no puede ser un actor pasivo, sino un actor protagónico de este proceso. Porque al final de cuentas, la columna vertebral del nuevo frente que se ha creado, es el Partido Nacionalista.

-¿Los dirigentes del PNP no pueden hablar en estos momentos con el presidente electo?
-La fluidez no es la misma, obviamente por las responsabilidades y los viajes que tiene; y las instancias de conducción del partido, todavía no se han adaptado a la nueva situación. Estamos en una etapa de transición. Un partido que está organizado para ganar las elecciones, ahora tiene que convertirse en un partido para gobernar y transformar el país. Esa transición todavía no se ha terminado.

-¿Hay preocupación en los dirigentes y en las bases partidarias en torno a la definición del primer gabinete de Ollanta Humala?
-Obviamente, como en cualquier proceso político y en cualquier experiencia, el partido que gana debe tener una participación protagónica y una información muy fluida a sus militantes para saber cómo se están tomando las decisiones, para los pasos que vienen. Eso no está suficientemente claro, producto de esa transición. Esos problemas de insuficiente comunicación y el hecho particular de que entre LA PRIMERA y la segunda vuelta se haya tenido que ampliar el espectro de alianzas, aparece como que el partido pudiera estar como minimizado dentro de la amplitud de la alianza. Puede que no sea una realidad, pero es la sensación que tienen muchas bases.
-Estamos en una etapa de definición del gabinete del nuevo gobierno, ¿alguno de los miembros de la Comisión Política ha sido llamado o convocado para ser ministro?
-La decisión última la tomarán las instancias superiores, pero no hay conocimiento de alguien que haya sido llamado. En realidad no hay conocimiento de nadie que haya sido nombrado. La decisión se tomará en su momento debido. Nosotros esperamos que haya un mínimo de presencia, porque al final de cuentas, por más que ha sido fundamental el papel que han jugado otros actores para el triunfo, sin embargo la columna vertebral del triunfo es el Partido Nacionalista y el proyecto nacionalista. Eso no lo puede desconocer nadie, es un dato de la realidad y tiene que traducirse en una participación y en una presencia de las decisiones políticas y en quienes van a conducir la etapa que se viene. Sobre todo considerando que la naturaleza y el carácter de un gobierno que entra se va definiendo en los primeros cien días y en su primer gabinete.
-¿Tienen ustedes, los dirigentes, la sensación de que las opciones que han perdido están tratando de fijar la agenda y hasta la personalidad del nuevo gobierno?
-No podría decir exactamente que estén fijando la agenda, pero por lo menos tienen mucho más presencia mediática, entonces, dan la sensación de que están fijando la agenda. Por lo menos están invisibilizando la propuesta del partido. Al final, la agenda la va a terminar de precisar, con la propia dirección del partido, el presidente (electo). Pero por lo menos en esta etapa de transición, de confusión, de incertidumbre, esa es la sensación que aparece y eso incomoda a mucha gente. Porque crea una incertidumbre innecesaria, en un proceso donde tiene que haber la mayor claridad posible de hacia dónde se va. Felizmente el presidente acaba de anunciar que de todas maneras va a cumplir las promesas que se han establecido en la campaña. El asunto es que las promesas también tienen que expresarse y personificarse en quiénes las van a implementar. Y eso es lo que no queda muy claro.
-¿En qué porcentaje del gabinete debería estar representado el partido? ¿O en qué carteras específicas?
-Yo creo que, por más amplitud que tenga, hay determinados sectores en que el partido no puede ceder así nomás su responsabilidad.
-¿Por ejemplo?
-Por ejemplo, el tema crucial del gas y los recursos naturales.

-¿energía y Minas
-Así es. Por lo menos, el tema crucial de las propuestas que se han hecho como Cuna Más, Pensión 65, Universalización del acceso a la salud, Revolución educativa. El mandato de las elecciones es mixto: por un lado mantener el crecimiento económico, pero por otro una mayor redistribución e inclusión social. Es en las políticas sociales y redistributivas donde el partido debe tener una presencia determinante.

-¿Economía?
-Bueno, en Economía se puede buscar una figura de consenso porque al final hay que mantener la estabilidad macroeconómica, la confianza de los inversionistas. Pero eso no se puede quedar ahí, sino no habría pasado nada.

-¿El cambio, dónde se tiene que notar?
-En una relación distinta con el gran capital, el respeto a los derechos laborales, el respeto al medio ambiente. Sobre todo, que gran parte de la renta de los recursos naturales se quede en el país, una renegociación, para que parte de los recursos naturales se quede en el país. Pero, fundamentalmente en la política social, es decir, en salud, Educación. En Educación es el único sector en que el presidente utiliza la palabra revolución. O sea, allí quiere ir más lejos y eso tiene que expresarse en personas que encarnen esa voluntad de revolución educativa. En el caso de salud, se tiene que pasar de ser una política falsa de aseguramiento para pobres, por estratos sociales, discriminativo, segmentado, a una política de acceso universal a la salud que es distinto.
-Estos sectores sociales en terceras manos, de gente que viene de otras propuestas, de otras identidades políticas, ¿pondrían en peligro la propuesta de cambio?
-No me parecería, lo digo con toda claridad, porque hay una concepción neoliberal de las políticas sociales, que es la focalización, que es la “política para pobres”, asistencialista, focalizada, que se tiene que superar. Entonces, no pueden ser los mismos que hicieron esa política, los que hagan ahora el cambio de la política social. Este cambio tiene que ser hecho por personas que tienen otro enfoque, participativo, universalista. Con enfoque de derechos y no asistencialista, en Educación, en salud, en seguridad social y en otro aspecto que es fundamental: el país necesita un sistema nacional de planificación que hoy día no existe.

-La planificación no ha existido o ha sido minimizada en los últimos gobiernos, ¿no es así?
-La planificación fue satanizada por el neoliberalismo.

-¿Cuándo fue la última vez que hubo planificación en el país?
-Bueno, la planificación duró hasta comienzos de la década de los 90’ y una de las primeras medidas que se hace, aparte de aplicar el paquete “shock” y las políticas de estabilización y de privatización, fue desaparecer el Instituto Nacional de Planificación y desarticular el sistema nacional de planificación. ¿Por qué?, porque es un centro de pensamiento del Estado que mira el mediano y el largo plazo, y al neoliberalismo sólo le interesa el corto plazo, que son las ganancias de las empresas. Al neoliberalismo no le interesa un proyecto de país, porque eso lo hace la empresa privada de acuerdo a lo que cree más rentable. Siempre la planificación ha sido un contrapeso, en el buen sentido de la palabra, a las decisiones netamente de mercado.
-¿Cuál fue el modelo de planificación que se aplicó, entonces, desde la desaparición de la planificación?
-Al final, como todo Estado tiene que planificar, las funciones de la planificación no se pueden eludir, entonces tuvieron que recrearse malamente en el propio Ministerio de Economía y Finanzas, que es donde se concentró el núcleo que manejó toda la política económica y de desarrollo del país. Es un núcleo muy cerrado que nunca ha cambiado durante 15 años, al interior de Economía y Finanzas y del Banco Central de Reserva, que son los que en la práctica no solamente han manejado la política económica sino las opciones de desarrollo del país.

-¿Hemos tenido el desarrollo del país en manos de un grupito del MEF y del BCR?
-Así es, ellos han decidido todo, sin consultar a nadie.

-Y el Ceplan que fue creado por el presidente Alan García, ¿qué papel ha cumplido? -Lo crearon tardíamente, porque los estudios para el Ceplan ya estaban desde fines del gobierno de Toledo. Sin embargo, durante el gobierno de Alan García demoraron su aprobación y además le recortaron una serie de funciones y terminó simplemente como una dependencia muy pequeña, sin ningún peso en el conjunto de las decisiones del país. Eso no puede continuar.

-¿Qué haría falta para tener una verdadera política de planeamiento en el país?
-Lo que hace falta es revalorar la planificación, que haya una planificación estratégica participativa, concertadora, descentralizada, pero que tenga mucho más peso político. Que esté cercana a las decisiones del presidente o de la Presidencia del Consejo de Ministros y que sirva de una visión de contrapeso a la visión cortoplacista de los economistas del MEF y del BCR, para tener una visión del desarrollo a mediano y largo plazo que es el papel y la función que le corresponde a planificación.

-¿Tiene que ser un ente autónomo?
-Tiene que ser autónomo, con rango mucho más elevado en la estructura del Estado, con acceso directo a la Presidencia de la República; y como sistema. Es decir con presencia en todos los sectores y en todos los niveles de gobierno.


Cortesia: diario la Primera

sábado, 25 de junio de 2011

Tres parágrafos enviados desde Puno



Por Mirko Lauer

Cito, muy levemente retocados, algunos comentarios escritos y difundidos a mediados de mes, antes de que la sangre llegara al río, que me hace llegar mi amiga Martha Giraldo Alayza sobre la situación en Puno, donde ella vive.

Hay un gran contrabando, de tales volúmenes que se distribuye hasta Arequipa, Lima, Cusco, Madre de Dios, Abancay, que cuenta con soporte logístico de almacenes, camiones, buses, camionetas, talleres de reparación, tiendas de repuestos, seguridad, etc. y del que todos los ciudadanos de Puno nos servimos alegremente en la medida de nuestras necesidades (por ejemplo, licores, galletas, chocolates, sábanas, artefactos, caprichos para el buen comer y vivir); minería informal descontrolada (quebradas amazónicas y al pie de glaciares en Ayapata, Coaza, Sina, Limbani, Phara, Patambuco, San Gabán, Ananea/ Rinconada, solo aquí se calculan más de 30 mil extractores y que se proveen de explosivos, botas, cascos, mamelucos, gas, combustible, linternas, miles de celulares, vía el contrabando), cocales en expansión en los valles de Sandia, San Juan, San Ignacio, San José, Putina Punko, San Gabán, Ayapata, Coaza, es vox populi que ahora se transforma en cocaína y se exporta hacia Bolivia.

Una compleja, desigual y tensa convivencia entre un pequeño sector empresarial formal y una gran masa de hábiles y avezados productores y comerciantes informales, ilegales, a los que el Estado no ve, no siente, no huele.

Gastón Acurio afirmó en TV que ser empresario era “un privilegio, un honor y una responsabilidad”; y efectivamente así es, pero en Puno, reconocerse empresario es un acto de estoicismo, porque hay que resistir epítetos como “testaferro, explotador, miserable, vendepatria”. Estos calificativos son endilgados a los mestizos formales, sean locales o venidos de fuera. Los miles de empresarios informales simplemente no son empresarios, son parte del pueblo sufrido y excluido del sistema, aunque movilicen millones de dólares en mercadería ilegal, tengan flotas de buses, camiones, tráilers, maquinaria pesada, usufructúen yacimientos mineros informales, cocales, cafetales, tiendas y mercados, casas de cambio, cientos de tiendas de computadoras y teléfonos, inmensas ferreterías, no solo en Puno, en Arequipa, Tacna, Moquegua, Madre de Dios, Cusco, llegando incluso hasta La Paz, Río, Sao Paulo. Ser quechua o aymara, es garantía de contar con una patente étnica para todo lo permitido, legal pero también y sobre todo, para lo ilegal e informal que se pueda hacer. El normal, tradicional y ancestral intercambio fronterizo, ha devenido en economía paralela que mueve millones, corrompe y ejerce presión a todo nivel, de la misma forma que los grupos mineros informales y cocaleros.

No es casual ni fruto del abandono estatal y/o privado, que no haya inversiones productivas en la región (excepción de algunas mineras y hoteles), no se puede invertir en Puno, no se puede comprar tierras, no se puede instalar industrias porque fracasan frente a la competencia del contrabando, no hay mano de obra calificada, no hay proveedores primarios de calidad y formales. Siendo la mayor zona productora de fibras y lanas, ni una sola planta que las lave y las industrialice, ¿por qué? Ni una planta de beneficio de carnes, siendo la primera región productora de carne de res y ovino.

En Puno, tanto en el campo como en la ciudad, entre aymaras, quechuas y mestizos, la circulación de rumores y afirmaciones alejadas de la verdad es increíblemente profusa, ni la típica chismografía limeña se puede comparar y solo para que se hagan una idea, unas cuantas perlas: “Toda el agua es propiedad privada de García Pérez, que la vende al mejor postor y que es socio de las empresas que compran”; “El lago Titicaca está vendido a los chilenos”; “Los hoteles Libertador son propiedad de Fujimori y sus socios chilenos”; “Casa Andina, cadena hotelera chilena”; “La isla de Suasi ha sido vendida a los chilenos”; “Desde Suasi se bombea agua al norte de Chile”; “Las empresas mineras pagaron canon solo en la época de Toledo”; “García para incentivar la inversión extranjera, ha exonerado de impuestos, canon y regalías, a todas las empresas extranjeras”; “Todo el Perú está concesionado y vendido para la explotación minera”; “Las empresas mineras llegan de golpe y porrazo a tomar posesión de las tierras de los campesinos, y los comuneros súbitamente se enteran que no son más dueños de ellas”; “Los canadienses de Santa Ana, nunca realizaron la consulta previa y no lograron la licencia social”.

viernes, 24 de junio de 2011

Humala promete gobernar con humildad y prudencia para reconciliar al país



En su primer discurso a la Nación con credenciales presidenciales en la mano, Ollanta Humala agradeció a quienes votaron por él, a quienes no, a quienes se sumaron en el camino, y a su familia, por su comprensión. Pero su discurso estuvo lejos de ser solo protocolar, pues en él también se refirió a su próximo gobierno, a su deseo de ser el Presidente del cambio, y a su compromiso de gobernar “con humildad y prudencia” para reconciliar al país, y ajeno a las presiones de los grupos de poder.

El líder de Gana Perú recibió su credencial de Presidente de manos del titular del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Hugo Sivina, quien poco antes hizo lo propio con los vicepresidentes Omar Chehade y una emocionada Marisol Espinoza. A la ceremonia, realizada en el Museo de Arqueología, Antropología e Historia de Pueblo Libre, asistieron unos 200 invitados, entre los que destacaban Beatriz Merino, sus padres Isaac y Elena, el monseñor Luis Bambarén, Ricardo Belmont y el estratega argentinobrasileño Luis Favre.

Humala ingresó al patio del museo a las 12:22 de la tarde y, tras recibir sus credenciales, remarcó que “la demanda de cambio históricamente negado” será honrada en su gestión, y que tanto quienes votaron por él, como los que no, le han recordado “el imperativo de gobernar con humildad y con prudencia”, procurando que las divisiones de la campaña “queden atrás”.

En ese sentido, dijo que el desafío de la sociedad en su conjunto, del Estado y de los políticos, es “acompañar el crecimiento económico, que no debe detenerse, con el crecimiento social y el fortalecimiento de la Nación”. Asimismo, pidió a los ciudadanos que aprendan a ser “más solidarios”, pues en el Perú hay recursos y prosperidad para todos.

RECONCILIACIÓN DEL PERÚ

Humala también reiteró su compromiso de ser el Presidente de todos los peruanos, y dijo que su administración aspira a reconciliar el país, algo que –dijo solo será posible con menos pobreza, más equidad, más derechos, más empleo, más inversión y más democracia. “Es decir, con crecimiento con inclusión social en democracia”.

También ratificó su compromiso de solucionar los conflictos sociales que afectan al país, “garantizando al mismo tiempo las inversiones y la explotación de recursos naturales con respeto a los derechos de los pueblos indígenas y locales”, respetando, además, el medio ambiente y la legislación nacional e internacional.

Y hablando del ámbito internacional, indicó que continuará con sus visitas a los países vecinos, y reiteró su vocación de contribuir a la integración regional, fortaleciendo los instrumentos vigentes, como la Comunidad Andina de Naciones (CAN), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), y el Mercosur.

SIN COMPROMISOS CON GRUPOS ECONÓMICOS

Humala, quien recordó el Juramento a la Nación que hiciera el pasado 20 de mayo acompañado de diversas personalidades políticas e intelectuales, expresó que “debe acabarse la práctica común de que se termina gobernando un programa que no ha ganado”, tras reiterar que la democracia se hace más legítima cuando se cumplen las promesas y se sigue el programa por el que votó la mayoría.

No obstante, aclaró que tendrá vocación de amplitud “para construir un gobierno de ancha base”, abierto a la concertación y –precisó- ajeno a la venganza. “El país necesita un rumbo firme que conserve lo que ha ganado en 10 años de democracia, pero también un gobierno fuerte que garantice el crecimiento y que realice gradualmente los cambios prometidos”, refirió.

Humala fue enfático al señalar que él llegó a la Presidencia con su único compromiso con el pueblo, y no con algún grupo de poder, y que “en su momento” anunciará la composición de su gobierno, “sin ceder a presiones de nadie”.

“El Presidente electo no tiene compromisos con grupos económicos; mi único compromiso es con el pueblo peruano que me puso en la Presidencia (…). Nos preparamos para asumir un gobierno que será para todos, y como alguien me dijo, ‘cuando tengas una duda, escucha a tu corazón’”, finalizó.

Cortesia: diario 16