lunes, 5 de diciembre de 2011

ESTADO DE EMERGENCIA ORDEN Y AUTORIDAD

 
José Barba Caballero:

"CUARTO DE GUERRA"

De Alejandro Toledo a Ollanta Humala, pasando por Alan García, cada vez que la ley y las turbas se han enfrentado, la ley ha terminado por los suelos. De seguir por esta pendiente, la gente va a terminar identificando democracia con caos, libertad con libertinaje, con lo que se seguirá abonando el terreno para una salida autoritaria. De aquí mi convicción que una democracia débil e incapaz es peor que una dictadura, porque nos roba la esperanza y, con ella, la fe en la libertad.
En teoría, el Estado existe y cobra impuestos para garantizar el imperio de la ley, que es el cimiento sobre el cual se construye un país. Si el Estado de derecho no existe o se tambalea como un borrachín en plena calle, ¿qué sentido tiene hablar de globalización, innovación e inclusión social? Cuando un país pierde la batalla del orden público y sólo tiene como respuesta la palabreja "diálogo", tal país está al borde del abismo. ¿De dónde ha salido la idea que la democracia tiene que ser débil, cabizbaja y sumisa con la insolencia de los extremistas? ¿Quién ha vendido la teoría que bloquear carreteras, apedrear, quemar y chantajear son derechos constitucionales? 

Si nuestro presidente Ollanta Humala no se ha enterado, la democracia también es orden y disciplina. Para cumplir con estos objetivos, el gobierno cuenta con la policía nacional y con el sentido común de la mayoría de los ciudadanos que quieren vivir en paz. Adicionalmente, y solo con dar cuenta al Congreso, puede decretar el estado de emergencia, que es lo que corresponde en casos graves de perturbación del orden interno. No existe pues vacío legal ni pretexto alguno para no ejercer la autoridad que el pueblo le ha delegado. Este país quiere y tiene derecho a ser grande; pero no lo lograremos si quienes nos representan en el gobierno no son conscientes de este destino superior. La historia está llena de ejemplos de árboles que se han convertido en musgo, de sueños de gloria que han terminado en un pantano. Ojala no suceda esto con el hasta ahora presidente enano que tenemos

lunes, 21 de noviembre de 2011

PRESIDENTE OLLANTA: LA IZQUIERDA GANA PERO LA DERECHA GOBIERNA


El Centro Politico

 

El Centro Politico

Autor: Ricardo Vásquez Kunze

Este último viernes fue condecorado en Palacio de Gobierno el líder histórico del PPC, Luis Bedoya Reyes. La Orden del Sol en el grado de Gran Cruz, la máxima distinción de la República, le fue otorgada como reconocimiento a su vida política. Más allá de los merecimientos propios del caso, la distinción a un líder estigmatizado en su momento como el “campeón de la derecha”, cuando hasta el socialcristianismo era de derecha en un país sectarizado, nos demuestra que el Perú ha cambiado profundamente. Máxime si quien otorgó la distinción es un presidente nacido mayoritariamente del voto de izquierda.

Llama la atención por eso mismo que el penoso papel que tuvo la izquierda de los 70 y 80 del siglo de mi niñez y juventud, lo tenga ahora un sector de derecha sin partidos pero con muchos micrófonos y pantalla. Porque si la izquierda parece haber evolucionado, la derecha no. Enfrascados en una oposición sectaria contra el ala izquierda del gobierno más allá de la legítima crítica, esta derecha sin responsables políticos pretende desaparecer del gabinete a quienes, como izquierda, no representan peligro alguno para la democracia, las libertades públicas ni el estado de derecho.

No es en el gabinete donde están los intransigentes ideológicos del puño en alto. Esos están en la calle. Por eso mismo es importante que la izquierda leal al sistema constitucional esté representada en el gobierno, subordinada al liderazgo presidencial que en esta última semana ha puesto las cosas claras. Si de aislar al extremismo se trata, este es el mejor camino para que este quede a merced de la ley y el orden y no se ampare bajo ningún paraguas “político”.

Queda pendiente cómo aislar al extremismo de derecha, tan peligroso como el de izquierda. Acaso la distinción a Bedoya Reyes pueda contribuir a ello. Sería el mejor legado de un líder y de un partido que han demostrado lealtad en la oposición y eficacia en el gobierno. 
Cortesia: Diario Peru 21

Un decenio de gobiernos de izquierda en AL

Un decenio de gobiernos de izquierda en America Latina

Por: Steven Levitsky

La ola de izquierda en A.Latina ya cumple un decenio y aún no para. Contra varios pronósticos de un inminente “vuelco a la derecha”, la ola se ha extendido a El Salvador (2009) y Perú (2011), y la izquierda ha sido reelegida en Uruguay (2009) y “re-re-elegida” en Brasil (2010) y Argentina (2011). (La izquierda también ha sido reelegida en Venezuela, pero en condiciones no democráticas). Actualmente, dos tercios de los latinoamericanos viven bajo gobiernos de izquierda, algo inédito en la historia regional.  
Quiero hacer dos observaciones sobre este giro a la izquierda. Primero, los gobiernos de izquierda han sido bastante moderados. Salvo Chávez en Venezuela, ninguno ha vuelto al estatismo de las épocas anteriores. Los gobiernos de Brasil, Chile, El Salvador, Paraguay y Uruguay mantienen políticas macroeconómicas ortodoxas. Aunque los gobiernos de Argentina, Bolivia, y Ecuador han sido más heterodoxos, ninguno ha roto con la economía de mercado. Fuera de Venezuela, ningún gobierno ha adoptado políticas ni mínimamente parecidas a las de Castro, Velasco o Allende. La izquierda también ha sido moderada en cuanto a las instituciones democráticas. Desapareció el leninismo revolucionario de los años 60 y 70. En Argentina, Brasil, Chile, El Salvador, Paraguay y Uruguay la izquierda ha gobernado en una manera plenamente democrática. No se puede decir lo mismo sobre Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, pero aun en estos casos no hay dictadura como las de Castro o Velasco. Hasta en Venezuela –el caso más autoritario– persiste un régimen electoral.
Segundo, por lo general, la ola de izquierda beneficia a la democracia en A. Latina.  En décadas pasadas, la llegada de la izquierda al poder casi siempre terminaba o en un golpe de estado (Venezuela 1948, Guatemala 1954, República Dominicana 1962, Brasil 1964, Chile 1973) o en una dictadura de izquierda (Cuba 1959; Nicaragua 1979).  La última década puso fin a este patrón. En Brasil, Chile, Uruguay y El Salvador, donde el miedo ante un posible triunfo de la izquierda seguía siendo fuerte en los años 90, la izquierda llegó al poder y no pasó nada. Los gobiernos de Lula y Dilma, Lagos y Bachelet, Vásquez y Mujica, y el de Mauricio Funes demostraron que la izquierda puede gobernar sin generar una crisis o una ruptura democrática. Y más: demostraron que la izquierda puede gobernar bien. Ese cambio tiene una enorme importancia para la consolidación de la democracia. La izquierda pasó de ser un cuco a ser una opción de gobierno normal.  
Otro beneficio de la ola de izquierda ha sido un nuevo énfasis en la redistribución. La desigualdad casi siempre atenta contra la democracia. Varias investigaciones empíricas demuestran una fuerte relación entre la desigualdad socioeconómica y la inestabilidad democrática. A. Latina es la región más desigual del mundo, y en la mayoría de los países la desigualdad creció en los años 80 y 90.  Si las cosas seguían así, iba a ser difícil sostener la democracia. No es cierto, como dicen algunos analistas de izquierda, que la democracia no pueda coexistir con una economía de mercado. Pero la historia nos muestra que el matrimonio entre democracia y mercado libre requiere de políticas sociales redistributivas.   
Los gobiernos de izquierda han invertido seriamente en las políticas redistributivas. En Brasil, Lula aumentó el salario mínimo y extendió el programa Bolsa Familia a 11 millones de familias. En Chile (Chile Solidario, Plan AUGE), Uruguay (PANES, Plan de Equidad), Argentina (Asignación Universal por Hijo), Bolivia (Bono Juancito Pinto, Renta Dignidad), y Ecuador (Bono de Desarrollo Humano), gobiernos de izquierda lanzaron nuevas programas sociales para combatir la pobreza y extender el acceso a la seguridad social, la salud y la educación a sectores que habían sido excluidos.
Estos programas generaron logros importantes. En Brasil, unos 29 millones de personas salieron de la pobreza entre 2003 y 2009. En Chile, la pobreza extrema casi desapareció. Y por primera vez en decenios, las tasas de desigualdad han bajado, en algunos casos –como Brasil– de una manera significativa. Aunque la disminución de la desigualdad tiene varias causas, estudios muestran que las políticas sociales han sido un factor importante.
Las políticas redistributivas adoptadas por los gobiernos de izquierda contemporánea no representan una vuelta al estatismo. Al contrario: las nuevas políticas sociales en Brasil, Chile, El Salvador, Paraguay, Uruguay, y (con matices) Argentina coexisten con una economía abierta. Representan una transición no del neoliberalismo al estatismo sino del neoliberalismo a un liberalismo social o, en los casos más ambiciosos, a una socialdemocracia criolla. Un modelo que combina una economía de mercado con una seria inversión en la redistribución rige en todas las democracias industrializadas del mundo (con un poco más redistribución en Europa y un poco menos en los EEUU). Pero es nuevo en A. Latina. Y está funcionando. La democracia nunca ha sido tan fuerte en Brasil, Chile y Uruguay como en los últimos 10 años.   
El fin de la ola de izquierda llegará más tarde o más temprano. En democracia nada es permanente. La causa podría ser el deterioro económico regional. O podría ser la inseguridad, casi siempre un flanco débil para la izquierda. Pero el legado de los gobiernos de izquierda –sobre todo en el Cono Sur y Brasil–sería tan significativo como el de los gobiernos neoliberales de los años 90.  Los logros sociales en Brasil, Chile e Uruguay se están institucionalizando (no es así en Venezuela, donde el proyecto chavista parece poco sostenible). Las nuevas políticas sociales gozan de un amplio consenso social y los partidos de izquierda se han establecido como una alternativa viable, acabando con las fantasmas del pasado. Y la democracia salió fortalecida.

Roban casi S/. 1 millón del MEF usando ´empleados fantasmas´

Se roban casi un millón de soles del MEF

usando ´empleados fantasmas´

Lima - Tras una denuncia recibida de la gestión anterior y luego cuatro meses de investigación, la Contraloría General de la República detectó que S/. 948,000 fueron sustraídos de las arcas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y fueron a parar a cuentas de funcionarios fantasmas.

"Recibimos una denuncia del propio MEF, del ex ministro de Economía Ismael Benavides, que sospechaba algo estaba pasando (...) Investigamos y luego de cuatro meses encontramos nada menos que se habían robado S/. 948.000 en los últimos cinco años", reveló el contralor Fuad Khoury al programa "Sin medias tintas".

El contralor dijo que José Manuel Torres Mendieta, quien se desempeñaba como jefe de los sectores de Contratación Administrativa de Servicios (CAS) y Contratación de Servicios No Personales del MEF, depositó diversas sumas de dinero a familiares que nunca habían trabajado en el Ministerio de Economía

Khoury señaló que el ministro Luis Castilla ha dispuesto una investigación interna para saber por qué no se investigó el caso en su momento. Comentó, además que en las oficinas estatales no hay controles internos, lo que facilita las transferencias de dinero a cuentas de "empleados fantasmas"

En los últimos dos años, la Contraloría General de la República realizó 10.650 denuncias por irregularidades en el sector público, del total, 2.500 se abrieron procesos judiciales aunque solo 70 llegaron a sentencia, pero ningún acusado ha ido a prisión.

A partir del próximo año, la Contraloría tendrá capacidad sancionadora administrativa, es decir, "vamos a suspender o inhabilitar gente hasta por cinco años", señaló Khoury Zarza
Cortesia: Diario el Correo

domingo, 13 de noviembre de 2011

 EFICACIA Y EFICIENCIA
Cualquier organización sabe que ganará o perderá competitividad de la forma en que maneje su eficiencia y eficacia en la productividad diaria de las operaciones. Como resolver eficientemente una órden de compra, como responder a un problema o queja de cliente, como manejar el inventario, como administrar los proyectos, etc. definirán la posición de la compañía en el mercado. La eficiencia y la eficacia de los procesos y servicios es lo que cuenta a la hora de la competitividad en el plano de la gestión operativa.

En administración y en negocios, existen 2 términos que en muchas ocasiones son frecuentemente confundidos por la gente de negocios y por el público en general: eficacia y eficiencia.

La eficacia tiene que ver con resultados, está relacionada con lograr los objetivos. La eficiencia, en cambio, se enfoca a utilizar los recursos, de la mejor manera posible.

La eficiencia y la efectividad son dos adjetivos de naturaleza cualitativa, ambos aplicables a los procesos logísticos o cualquier área en general, pues en condiciones ordinarias lo que se propone es la optimización.

Es sumamente importante entonces y entendiendo que existe una brecha entre lo establecido por la Real Academia y la usanza ordinaria a nivel gerencial y en los postgrados del área, adherir ambas realidades; lo cual puede lograse al tomar como referencia las siguientes acepciones:

Eficiencia: “Capacidad para lograr un fin empleando los mejores medios posibles”. Esta relacionado con utilizar en forma óptima los recursos para lograr objetivos.

Eficacia: “Capacidad de lograr el efecto que se desea o se espera, sin que priven para ello los recursos o los medios empleados”. Está relacionado con lograr los objetivos.

Efectividad o Eficaz: “Cuantificación del logro de la meta”. Puede ser sinónimo de eficacia cuando se define como “Capacidad de lograr el efecto que se desea”.

Un gerente de proyecto planificó una tarea de testeos en 3 semanas. Transcurrida la segunda semana se da cuenta que el plan es imposible de alcanzar dado que queda mucho por testear. Para poder cumplir con la fecha propone subdividir los testeos en distintos grupos y contratar más gente adicional para los testeos, con lo cual logra llegar al tiempo planificado. La pregunta es: el PM fue eficiente o eficaz?

Se puede ser eficiente sin ser eficaz? Se puede ser eficaz sin ser eficiente? La respuesta a ambas es afirmativa.

Cortesia: http://pmqlinkedin.wordpress.com/about/eficacia-y-eficiencia/

domingo, 30 de octubre de 2011

VICENTE OTTA RIVERA VICEMINISTRO POR TRES MESES



Viceministro por tres meses
Por: Flor Huilca 


Vicente Otta, hasta hace una  semana viceministro de Interculturalidad, fue el primer funcionario de alto nivel de este gobierno que debió dar un paso al costado. Tras su salida, motivada por una denuncia de estafa en su contra, se escondería una disputa por la reglamentación de la Ley de Consulta Previa. Esta es la historia.
Por Flor Huilca

En el último consejo de ministros, tras analizar el sombrío panorama de Omar Chehade, el presidente Humala les dio carta blanca a sus ministros “que tengan problemas en casa”. “Hay que poner orden”, les dijo el mandatario y en el despacho de la ministra de Cultura, Susana Baca, esa disposición se tradujo en la inmediata salida del viceministro de Interculturalidad, Vicente Otta, y de la jefa del Indepa, Raquel Yrigoyen. Otta: “para que pueda resolver sus problemas personales”. E Yrigoyen porque “se quiere personas que trabajen en equipo”, explicó la ministra.
 Ambos argumentos, sin dejar de ser ciertos, no terminan de explicar la caída del primer viceministro de este gobierno.El tema de fondo fue el control de la reglamentación de la Ley de Consulta Previa, en un momento crucial para el gobierno: están en lista de espera inversiones mineras y gasíferas por 42 mil millones de dólares y la meta de alcanzar 3,900 millones de soles del gravamen minero, para destinarlos a la inclusión social.
Tanto el viceministerio de Interculturalidad como el Indepa son claves para esas inversiones. No solo para los 19 proyectos mineros que esperan iniciar sus operaciones –todos ellos deben pasar por consulta previa–, sino también para proyectos que ya se encuentran en ejecución. Tras la aprobación de la Ley de Consulta Previa, Otta e Yrigoyen, que andaban muy enfrentados, dieron pasos mortales: Otta anunció que procedía la revisión de concesiones otorgadas desde 1995, año desde el cual está vigente el derecho a consulta, mientras que Yrigoyen declaró nula una opinión favorable del Indepa al Estudio de Impacto Ambiental (EIA) para la ampliación del Lote 88 de Pluspetrol, en territorios de poblaciones en aislamiento voluntario. Esa decisión, firmada el último día de su gestión, generó preocupación en el Ejecutivo y en sectores empresariales.
Allí, señala Vicente Otta, está la razón de los cambios en el viceministerio de Interculturalidad. “Se han movido intereses poderosos que tenían secuestrado al Estado y hacían lo que se les antojaba en materia de inversiones”, dice. Esos intereses, asegura, tienen todavía representantes en los ministerios de Energía y Minas, Justicia y Agricultura y la Presidencial del Consejo de Ministros, y se vieron amenazados por una “gestión que  buscaba recuperar la autoridad del Estado para normar y para que las inversiones cumplan con estándares sociales y medio ambientales”.
Aun cuando los dos tienen  perfiles diferentes –ella una reconocida abogada, experta en derecho indígena e identificada con las organizaciones indígenas; y él un sociólogo ligado al sector de izquierda dentro del gobiernoeran vistos con preocupación por sectores vinculados a las inversiones mineras. Ella como una “indigenista radical” y él como un “radical antiminero”.
Estos problemas domésticos en Cultura llegaron hasta la Presidencia del Consejo de Ministros, donde se comenta la debilidad que ha mostrado la ministra Susana Baca para liderar su sector y el papel que juegan su esposo, Ricardo Pereira, y sus asesores. Ellos, dicen, suelen convocar a funcionarios para hacer despacho. Uno de esos fue el viceministro Otta, quien accedió a una primera reunión con Pereira para tratar temas relacionados con su sector. A la segunda convocatoria le mandó a decir que a él sólo lo convoca la ministra.
La salida de Otta y de Yrigoyen significaría, sin duda, un cambio en la orientación que tomará la reglamentación de la Ley de Consulta Previa. Por lo pronto, la elaboración de la propuesta pasaría del viceministerio de Interculturalidad a la PCM.
En ese cambio de timón ha sido claro el papel de los ministerios de Energía y Minas y de Justicia y la PCM, los más preocupados en que no se caigan las inversiones en cartera. En todos ellos, además, habría el criterio de que las organizaciones indígenas y los gremios empresariales no participen en el proceso. Eso se desprende de la resolución firmada por Susana Baca el 17 de octubre, en la que se convoca a las organizaciones indígenas y  empresariales para ser parte “de una comisión de consulta de los aportes al reglamento” cuando la propuesta era que ellos formen la “comisión de trabajo”.
Vicente Otta interpreta su salida como una primera derrota de los sectores de izquierda en el gobierno frente a la presión de los lobbys mineros y sectores de la derecha. “Han intentado primero con Ricardo Soberón, luego con la ministra Aída García Naranjo y ahora le tocó a este viceministerio; no siempre se puede salir bien de esas campañas”, dice.
Los otros blancos de esa campaña ahora estarían en el Ministerio del Ambiente, que también se ha pronunciado en contra del Lote 88. Allí, sin embargo, la posición que asuman será en conjunto entre el ministro y sus dos viceministros.

Cortesia: del Diario la republica 


"Un invierno financiero"

Ricardo V. Lago: 

¿Le prestaría usted al Tesoro de los Estados Unidos? La respuesta inmediata que probablemente le viene a uno a la cabeza es que no. Lo paradójico es que la realidad está demostrando justo lo contrario. Cada vez hay más inversionistas deseosos de acumular Bonos del Tesoro USA y a tasas cada vez menos atractivas, más bajas. En febrero, la tasa de interés que tenía que pagar el Tesoro para colocar bonos a 10 años era 3.6%, mientras que las últimas semanas ha llegado a caer hasta 1.89%.

Muchos pensábamos –el gurú mundial de los bonos Bill Gross incluidoque, con el ritmo de crecimiento de la deuda pública y la emisión monetaria de Estados Unidos, las tasas de interés tendrían que estar desde hace tiempo de subida. Pues no: de momento a nadie parece importarle un comino el contencioso sobre el límite de la deuda y la rebaja del "rating" crediticio de USA por Standard & Poor's. ¿Saben ustedes cuántas veces ha estado la tasa USA a 10 años a un nivel menor al 2%? He revisado la serie de datos mensuales desde 1880 y me encuentro con que sólo 4 meses en 130 años, que son: noviembre y diciembre de 1940 y enero y febrero de 1941. Por aquel entonces el ejército nazi bombardeaba las ciudades inglesas y el italiano ocupaba Grecia; rusos y alemanes firmaban el pacto de no agresión Molotov–Ribbentrop. Faltaban meses para el ataque japonés a Pearl Harbour, por lo que EE.UU. todavía se mantenía neutral en la contienda. Es decir, era un momento en que prácticamente los únicos instrumentos de ahorro con un mínino de garantías sobre la faz de la tierra eran precisamente los bonos del Tío Sam. EE.UU. era la potencia económica mundial indiscutible y su deuda pública en relación al PBI era menos de la mitad del nivel actual.

El hecho de que hoy día los inversionistas quieran prestar dinero a EE.UU -en declive económico, cada vez más endeudado y sin guerra mundial de por medio- a tasas por debajo del 2% sólo puede interpretarse como indicador de la pavorosa incertidumbre sobre las perspectivas de la economía mundial. La misma interpretación hay que dar a la escalada del precio del oro y el franco suizo.

La crisis financiera de la Zona Euro es la principal fuente de incertidumbre, aunque no la única. Un desenlace de ruptura de la Zona Euro sería una hecatombe económica no sólo para la integración europea sino para el sistema financiero y la economía del planeta. Ahora bien, si tuviera que ocurrir en cualquier caso -algo que no sabemos-, mejor pronto que tarde; el peor escenario posible sería un periodo largo de comportamiento bipolar con sucesión de "agonías y éxtasis", por utilizar el título de la película sobre Michelangelo que protagonizó Charlton Heston en
1965.

De momento, los mercados de bonos soberanos nos están diciendo que el ajuste de los países mediterráneos e Irlanda es insuficiente. ¿Corregirán el rumbo pronto? Los bancos europeos han regresado a la desconfianza mutua y prefieren depositar su liquidez en el Banco Central Europeo (BCE) que prestárselo a otros en el interbancario; la tasas de interés de los bonos griegos ya indican que la probabilidad de moratoria es mayor al 90%; durante los últimos 100 días, el BCE ha entrado a intervenir comprando bonos italianos y españoles para tratar de contener las tasas en torno al 5%; intervención que podría acabar quebrando la institución si varios de los países entran en default.

El saldo de bonos soberanos de países europeos con problemas que tiene el BCE en cartera excede ya los 100 mil millones de euros (a los que habría que sumar otros 300 mil millones de euros en bonos que los bancos han depositado como garantía contra las líneas de crédito obtenidas del BCE). ¿Cuál es valor de mercado de dichos bonos? No lo sé, pero está claro que bastante inferior al valor facial. El caso es que el capital contable del BCE es una fracción mínima de dichos montos (10 mil millones de euros). La renuncia hace 10 días del Jurgen Stark, economista jefe y el alemán con mayor rango del BCE, provocó un temblor financiero planetario; no recuerdo renuncia de ningún banquero central e incluso jefe de Estado, y mucho menos la de un funcionario internacional, que haya provocado caídas de las bolsas del hasta 5%.

Parece haber consenso en que "defaults" de Grecia, Portugal e Irlanda son asumibles, pero no una moratoria de Italia y/o España. Las primas de riesgo el último mes señalan que la situación italiana parece ser peor que la española. La Zona Euro vive ya un invierno financiero comparable al de 2008-09; muchas de las bolsas de valores de la zona ya están en el entorno de los mínimos de marzo del 2009.

El problema de la bola de nieve del creciente endeudamiento público de Japón, Reino Unido y EE.UU. -y el todavía insuficiente desapalancamiento (desendeudamiento) de las economías familiares en estos 2 últimos- no hace más que agravar el problema. El caso es que hoy por hoy los inversionistas piensan que Estados Unidos todavía tiene tiempo para ordenar las finanzas de la casa. Está todavía en el segundo tiempo del partido; mientras que los europeos están ya agotando la segunda prórroga. Doy por descontado que estaríamos pronto ante una nueva recesión internacional: tasas tan bajas de los bonos a plazo del Tesoro USA son inconsistentes con una economía mundial en crecimiento. Nueva recesión que llega sin todavía haber recuperado Europa, Japón y EE.UU. el nivel de PBI alcanzado al final de la expansión que concluyó en diciembre del 2007. Lo trágico es que ahora apenas queda margen para políticas de estímulo fiscal y que China, Brasil e India ya han dado de sí todo lo posible para paliar la situación global y están enfrentando problemas de sobrecalentamiento e inflación. En definitiva, no estamos mejor que en el 2008.

Por segunda vez, la economía peruana está mejor equipada que la mayoría frente a una recesión internacional y a presiones cambiarias y financieras gracias a la prudencia monetaria y presupuestal de los últimos 20 años. El BCR cuenta con suficientes Reservas Internacionales (unos US$49 mil millones) para hacer frente a la totalidad de los depósitos ensoles y en dólares (que suman US$44 mil millones) y la deuda pública neta (deuda menos Reservas de Divisas) es apenas 9% del PBI. Si las autoridades juegan bien sus cartas, el Perú podría aguantar razonablemente el embate, e incluso erigirse como país refugio de inversiones. La permanencia de Julio Velarde en el BCR es signo de confianza para mercados e inversionistas. Algo que ya se ha materializado en una mejoría del rating crediticio del Perú por la calificadora S&P, a la que podrían seguir sendos movimientos al alza por sus homólogas Moody's y Fitch. Lo que no es poco en un mundo cada vez más acosado por la insolvencia.

De eso se trata, de destacar en la adversidad generalizada
Cortesia: Diario el Correo

sábado, 8 de octubre de 2011

  Las Macrorregiones del Premier


Por: Edgardo Cruzado Silverii
Economista (DESCO)

La formación de seis macrorregiones, como parte de la estrategia de descentralización y reforma del Estado, ha sido parte del plato fuerte de la presentación del Premier en el Congreso. Una decisión firme, pero con información escasa, nadie sabe ¿con quién tendrá que juntarse?, ¿cuándo empieza el proceso? y ¿hacia dónde caminamos?

Con el transcurrir de los días tenemos algunas pistas adicionales, que siguen sin responder las grandes preguntas. Sabemos que el Premier se refería a cinco Macrorregiones, además de Lima y Callao, que puedan ser autosuficientes económica, política y socialmente, ubicadas en los siguientes espacios: Norte, Amazonía, Centro Andino, Centro Sur y Sur.

La base del diagnóstico, que lo compartimos en mayoría, es que el actual proceso de descentralización, con 26 gobiernos regionales, no resulta viable para los objetivos que se quieren alcanzar: mejora en la calidad de los servicios públicos de todo el país y una inversión pública de calidad, que potencie el crecimiento económico descentralizado.

En esta línea un grupo de especialistas, a solicitud del gobierno peruano, ha definido una “Propuesta orientada a la efectivización del de Plan Nacional de Regionalización” que incorpora las variables institucionales, políticas y económicas para la conformación de regiones. Su principal conclusión, que la comparte el Premier, es que la delimitación política-administrativa es la última parte de un proceso y no el inicio. No repitamos los errores, empezar por definir quién se junta con quién, ya sea desde el escritorio (como en 1989) o por referéndum (como en 2005), solo puede llevarnos al fracaso anticipado.

La segunda gran conclusión es que tenemos que empezar ya. Se tienen que definir espacios institucionales, administrativos y presupuestales para una gestión compartida y eficiente de los servicios públicos. La costumbre en la administración pública peruana es oponerse a cualquier diseño alternativo a su funcionamiento, somos resistentes al cambio y cualquier modernización es considerada una amenaza al control y el orden. Las cosas no están bien como están, el gobierno tendrá que jugarse parte de su luna de miel, colocando instancias interregionales con presupuesto y funciones, que deben ser evaluadas y perfeccionadas cada año fiscal.

Por último, pero no por eso menos importante, se tienen que definir las prioridades del proceso de regionalización. En el mismo discurso el Premier anunció la creación de un Ministerio dedicado a tiempo completo a la gestión de los programas sociales, por tanto es una función que se ha reservado el gobierno nacional, que la ejecutará con la participación y el apoyo de los gobiernos subnacionales. Entonces, la principal función de las Macrorregiones debe ser la promoción del desarrollo, entendido como la inversión pública en infraestructura básica, la promoción de la integración de los mercados y la eliminación de las barreras para el crecimiento de las pequeñas empresas, principales generadoras de empleo.

La tarea no es sencilla, una cosa es con guitarra y otra con cajón. El proceso de descentralización requiere un giro, para eso se reúnen los presidentes regionales y la PCM la siguiente semana, ¿estarán a la altura de las circunstancias? Esperamos que sí.
Cortesia: Diario la republica

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Crisis monetaria, crisis de acumulación


Crisis monetaria, crisis de acumulación

 Joaquín Arriola

Breve excurso histórico

El crédito es el aceite en el motor de la economía capitalista. Todo el proceso de producción se hace a crédito: los bancos o los inversores financieros conceden crédito a las empresas para adquirir los bienes de capital necesarios para la producción; los trabajadores le conceden crédito al empresario, que no les paga sino al final de periodo laboral, normalmente un mes. Esos mismos trabajadores adquieren a crédito los bienes de consumo de larga duración, e incluso los productos más básicos.  Los procesos de centralización del capital, genéticamente inscritos en la acumulación capitalista, también se financian a crédito.

A medida que aumenta la complejidad del proceso productivo, las innovaciones financieras  se convierten por tanto en una necesidad para realizar operaciones de crédito que cada vez requieren un volumen unitario más grande, acorde con la dimensión de los procesos (de producción, de centralización) a financiar. De esta forma, las sociedades por acciones, las tarjetas de crédito o el sistema de préstamos interbancarios han surgido como innovaciones estratégicas dirigidas a facilitar la expansión de la economía de crédito.


Finanzas privadas, dinero público

Pero a medida que crece la demanda de crédito, y las operaciones individuales reclaman volúmenes enormes de recursos financieros, el capital precisa más garantías y seguridades frente al riesgo asociado a toda transacción que se inicia hoy y se liquida en un futuro siempre incierto.

Hasta la década de los setenta del siglo XX, esa garantía venía inscrita en el vehículo utilizado para realizar las operaciones financieras, el dinero estatal. El billete de banco es un instrumento de crédito, emitido por el estado contra sus reservas de mercancías (normalmente de oro) y utilizado universalmente en lugar de esas reservas en las transacciones mercantiles (no olvidemos que toda transacción mercantil es en último término una operación de truque de valores de cambio). Al estar el  dinero utilizado en las operaciones de crédito respaldado por el estado, incorpora una garantía última de protección frente al posible impago de deudas por parte de los agentes particulares, capitalistas o asalariados, sobre los cuales recae el poder del estado que obligará a liquidar la deuda, en dinero estatal o en bienes de valor de cambio equivalente al valor representado en el dinero debido.

Pero en el espacio internacional, donde por definición no existe moneda ni autoridad estatal, el aumento del volumen de transacciones requirió establecer un sistema de garantías en los pagos, y para ello se tuvo que socializar el sistema internacional de pagos vigente en el último tercio del siglo XIX, basado en los bancos comerciales de Londres y en la emisión de papel comercial en libras esterlinas respaldadas por el oro del Banco de Inglaterra. Este sistema de crédito comercial privado internacional  (el banco de Inglaterra era una institución privada hasta la década de los cuarenta del siglo XX), fue sustituido por un sistema de bancos centrales estatales, que se volvió operativo con el sistema monetario internacional instaurado después de la segunda guerra mundial. Recordemos que esa transformación en el espacio económico internacional  requirió dos guerras mundiales y una gran depresión para llevarse a término.  El sistema postbélico, denominado de Bretton Woods – nombre del lugar de New Hampshire donde se llevaron a cabo las reuniones para fijar el nuevo orden monetario internacional- funcionaba más o menos como un sistema monetario nacional, esto es, mediante la emisión de dinero (divisas) respaldadas por las reservas (en divisas-oro o en oro) de los bancos centrales.

El problema es que desde la segunda mitad de los años sesenta la divisa clave de ese sistema, el dólar, comenzó circular en el espacio internacional en un volumen muy superior a las reservas que lo respaldaban. Y esto ocurría porque los agentes del país emisor del dólar (sus capitalistas, trabajadores y gobierno) estaban consumiendo, en proporciones variables y en conjunto, mucho más mercancías de las que lanzaban al mercado internacional.

Normalmente una situación particular de déficit comercial prolongado se resuelve obligando al país a realizar un ajuste, esto es, a reducir su nivel de consumo a crédito respecto al resto del mundo. Pero en el caso de la potencia militar y política más importante del mundo no se resolvió de esa forma, sino mediante un procedimiento ingenioso de desmontaje en dos fases del sistema monetario internacional (con la suspensión de la convertibilidad del dólar en oro en 1971 y la eliminación de la obligación de garantizar la estabilidad del valor del dinero de crédito estatal en 1976) y mediante la privatización del sistema financiero. A partir de los años ochenta, el neoliberalismo en auge promovió la desregulación de las transacciones financieras internacionales, asignando a los bancos comerciales y ya no a los bancos centrales la fijación del precio del dinero estatal en el tiempo (las tasas de interés) y en el espacio internacional  (el tipo de cambio).


Dinero privado, finanzas públicas

Esa privatización le ha permitido a Estados Unidos desarrollar su consumo a crédito sin límites ni presiones externas,  porque ahora los pagos en dinero-crédito entre importadores nacionales y exportadores extranjeros se liquidan mediante traspasos entre cuentas corrientes en oficinas bancarias en Nueva York. Este consumo internacional sin acumulación de divisas en las reservas oficiales del extranjero se traduce en que mientras que Estados Unidos ha acumulado desde 1976 una deuda superior a 7 billones de dólares por consumo de bienes y servicios no pagados, mientras que las reservas en divisas –todo tipo de divisas- de los principales países exportadores, HK China, Alemania y Japón, se elevaban en octubre de 2008  a 1,1 billones de dólares, es decir menos del doble déficit comercial norteamericano del año pasado.

A cambio de retener los dólares en Estados Unidos, los bancos obtienen el “permiso” de emitir en el espacio internacional un nuevo tipo de dinero, de hecho el primero que emiten los bancos realmente (no confundirlo con la emisión de crédito), constituido por  las eurodivisas, es decir, créditos denominados en moneda distinta a la de circulación obligatoria en el país de emisión, y por tanto, euro/divisas no sujetas a ningún mecanismo de control estatal.

Pero hay que tener en cuenta una particularidad de estas eurodivisas. Se trata de un dinero virtual con fecha de caducidad, es decir, los créditos denominados en eurodivisas tienen  que liquidarse antes de que el tenedor legal de los dólares (el exportador) liquide su depósito bancario en Nueva York (por ejemplo si se lleva los dólares a su país de origen y solicita su conversión en moneda nacional para iniciar un nuevo ciclo de producción de mercancías, o si los utiliza en Estados Unidos para comprar títulos de propiedad). Por tanto, no es cierto que exista una esfera financiera global en proceso de autoexpansión que fagocita o domina a una esfera económica real. Tampoco resultan convincentes las explicaciones la crisis como resultado de un aumento del capital ficticio en la economía. Porque las finanzas son transacciones monetarias, y el dinero es real, o son transacciones interbancarias en eurodivisas, con dinero virtual de corta vida. Las astronómicas cifras de transacciones internacionales que se manejan en muchas ocasiones son básicamente transacciones monetarias  interbancarias de cortísimo plazo (menos de diez días), con escasas repercusiones financieras, es decir, en la generación de crédito para la actividad productiva y de consumo o para transferencias de propiedad.


Circulación internacional del excedente

Junto a este proceso de tipo monetario, en las últimas décadas se ha producido dos fenómenos con una importante repercusión financiera. En primer lugar, como consecuencia de la derrota histórica del movimiento obrero en los años setenta, se generó una masiva transferencia de valor desde los trabajadores hacia los capitalistas, que se puede leer en las estadísticas de la evolución del  reparto del valor añadido entre rentas salariales y rentas del capital, por ejemplo, la OCDE indica en su informe Income Distribution and  Poverty in OECD Countries como la participación de los salarios y rentas de los trabajadores autónomos en el conjunto de la OCDE ha caído de dos tercios del valor añadido en 1975 (67,3%) a un poco más de la mitad (57,3%) en la actualidad.

De este modo, los propietarios de activos se han encontrado con una gran acumulación de dinero, que por una parte ha financiado un importante crecimiento del consumo de lujo (como el aumento del consumo de los capitalistas no alcanza compensar la disminución relativa de las rentas del trabajo, que se destinan en su mayor parte también al consumo, las tasa de crecimiento económico han sido relativamente débiles) pero sobre todo se ha transformado en capital financiero, transformando a los capitalistas y aun a muchas empresas en rentistas (muchas multinacionales productivas obtenían mayores ingresos de la gestión financiera de su liquidez que de la venta de sus productos).

Por otro lado, como una de las principales consecuencias de la aplicación del programa neoliberal, hemos asistido a una creciente financiarización de la protección social, en particular a la generalización de los fondos de pensiones, complementarios en unos países, o resultado de la privatización e incluso obligación forzosa de cotizar a los fondos privados en otros.

Estos dos factores que ha permitido un notable crecimiento de capital financiero gestionado a través de fondos de inversión y fondos de pensiones que, en un contexto de liberalización de la circulación de capitales, han internacionalizado sus recursos, buscando las mayores tasas de rentabilidad financiera posibles.  La principal consecuencia ha sido provocar un cambio estructural en las balanzas de pagos. Tradicionalmente, los desequilibrios por comercio en la cuenta corriente de la balanza se compensaban con movimientos de capital de largo plazo en la cuenta financiera, esto es con inversiones directas. Pero en el nuevo contexto de la liberalización financiera, es la inversión en cartera, es decir el capital de corto plazo, el que determina los movimientos en el resto de la balanza: cuando el capital entra de forma masiva, se produce un crecimiento enorme del consumo de importación y un deterioro de la balanza comercial



Especulación financiera

El principal impacto de las finanzas liberalizadas es el que se ha producido en el funcionamiento del comercio internacional, y en los flujos del crédito. No parece muy realista la interpretación que señala un auge de la especulación financiera como causa de un supuesto “arrinconamiento” de la economía productiva.

Es cierto que la formación de un mercado mundial de dinero, al margen de cualquier control por parte de las autoridades nacionales emisoras del dinero, ha permitido el desarrollo de una ingeniería financiera muy dinámica, que se ha traducido en una creciente titulización de todo tipo de mercancías, e incluso de no mercancías, como el dinero, los créditos, o los precios de las acciones, convertidos todos en productos financieros más o menos sofisticados, que se compran y se venden, sobre todo, bajo cuerda (over the counter, OTC, en terminología al uso) entre actores privados y con total opacidad. Estos productos, formalmente se dedican a cubrir riesgos en operaciones comerciales y crediticias, pero en la práctica son una fuente de especulación, en la cual se apuesta a determinadas coberturas de riesgo, para ganar frente a las apuestas inversas. Y cada apuesta es cubierta con otra operación de cobertura de riesgo, en un montaje piramidal de apuestas relacionadas con una dimensión potencialmente ilimitada.

Junto al mercado monetario interbancario, son los mercados OTC los que han conocido una expansión hasta alcanzar volúmenes de transacciones fantásticos. Pero también en este caso, nos encontramos con productos financieros con fecha de caducidad establecida en su propia génesis, ya que no duran más que el subyacente (mercancía, activo financiero o precio) al que están referidos. De ahí la gran distancia entre el saldo nocional de los contratos (número de contratos por su valor facial) en mercados OTC, que en junio de 2008 alcanzaban la cifra de 683.725 billones de dólares (algo así como 10.200 veces el valor de la producción mundial) y su valor bruto de mercado o valor de liquidación, que alcanzó los  20.353 billones de dólares en la misma fecha.

Pese a la enormidad de las cifras, su impacto directo en la economía de producción es muy escaso, ya solamente suponen un grave riesgo para la economía de producción por el hecho de que muchos de los agentes que especulan en estos mercados participan directamente en la financiación de la actividad productiva. Un riego mal cubierto puede suponer un default de una institución bancaria, transmitirse rápidamente al conjunto del sistema y provocar un colapso del sistema internacional de crédito primario que financia las transacciones productivas –los productos subyacentes sobre los cuales se construyen los productos financieros/de cobertura de riesgo derivados.

Algo así es lo que ha ocurrido con la crisis subprime y el cierre del grifo del crédito por parte de los bancos. Hay que señalar que sin embargo, los mercados OTC han salido reforzados de la crisis. El saldo de nocional de los contratos en junio de 2007, dos meses antes del estallido de la crisis subprime, era de 516.407 billones de euros y su valor bruto de 11.140 billones. Un año después esos volúmenes se habían incrementado, respectivamente, un  32% y un  82%. Ello refleja el carácter virtual de estas transacciones, en las cuales lo único real es la liquidación final de la montaña de apuestas, donde se define a quien le toca pagar, y a quien le toca cobrar los márgenes de las operaciones.



Crédito internacional para la centralización de capital.

Una consecuencia estructural que si ha tenido la ingeniería financiera globales es que al facilitar  una importante expansión del crédito internacional, este ha servido sobre todo para financiar procesos de centralización de capital, es decir, operaciones de transferencia de propiedad a gran escala.

Los activos de deuda colocados en los mercados internacionales han pasado de representar menos del 10% de los que circulan en los mercados domésticos a principios de los años noventa, a ser en torno a un 40% de los activos de deuda domésticos en 2008, alcanzando en septiembre de 2008 los bonos y notas en circulación en el espacio internacional un valor de 22.741 billones de euros; el papel comercial se eleva a 765 billones de dólares. Estas cifras son mucho más reducidas en términos netos, es decir, tomando en cuenta las nuevas emisiones (246,7 los bonos y notas y 11,4 mil millones de euros el papel comercial), cifras que encajan perfectamente en las dimensiones de la economía de producción mundial, cuyo valor se sitúa en 2008 en el entorno de los 62 billones de dólares.


Emisiones internacionales de títulos-valores en miles de millones de dólares

Septiembre 1995
Junio
2007
Septiembre 2008
Activos netos de deuda: bonos y notas
71.753
1.081.621
246.673
Activos netos de deuda monetarios
12.168
85.096
-29.837
de los cuales: papel comercial
2.925
48.978
11.406
Créditos sindicados
143.442
814.446
424.455
Acciones
9.497
161.886
10.579
Total
236.860
2.143.049
651.870
Fuente: estadísticas del Bank of International Settlements  



Tras el estallido de la crisis financiera en agosto de 2007, se constata que algunos activos han reducido considerablemente su papel en la escena internacional. Así, los créditos sindicados internacionales, utilizados sobre todo por grandes empresas y gobiernos,  representan en septiembre de 2008 solamente un 48% del valor emitido un año antes; en cuanto a los activos de deuda netos, tanto las emisiones de papel comercial, utilizado sobre todo por los bancos en sus transacciones de corto plazo, como las emisiones de bonos, que se utilizan para créditos de medio plazo, apenas representan un 20% de las emisiones de hace un año.

Ahora bien: las grandes empresas que tienen acceso a estos mercados internacionales de crédito no han dedicado el mismo a aumentar la tasa de acumulación; por el contrario, el destino principal del crédito internacional ha sido financiar uno de los ciclos más agudos de centralización del capital a escala mundial. El valor de las fusiones, compras y adquisiciones de empresas ha alcanzado niveles enormes, reforzando el control oligopólico de la economía y plutocrático de la política mundiales.



Fusiones y Adquisiciones (F&A) internacionales con valor superior a mil millones de dólares
Año
Número de F&A
Importe de la mayor F&A (MM$)
Empresa adquirida
País de origen
Empresa adquiriente
País de origen
Sector de actividad
2001
113
29,4
VoiceStream Wireless Corp
Estados Unidos
Deutsche Telekom AG
Alemania
Telefonía
2002
81
10,7
USA Networks Inc-Ent Asts
Estados Unidos
Vivendi Universal SA
Francia
TV, Telefonía
2003
56
15,3
Household International Inc
Estados Unidos
HSBC Holdings PLC{HSBC}
Gran Bretaña
Banca
2004
75
15,8
Abbey National Plc
Gran Bretaña
Santander Central Hispano SA
España
Banca
2005
141
74,3
Shell Transport & Trading Co
Gran Bretaña
Royal Dutch Petroleum Co
Holanda
Petróleo
2006
172
32,2
Arcelor SA
Luxemburgo
Mittal Steel Co NV
Holanda
Siderurgia
2007
96
98,2
ABN-AMRO Holding NV
Holanda
RFS Holdings BV
Gran Bretaña
Finanzas
Fuente: UNCTAD, World Investment Reports





A cada uno según su consumo

El impacto de la crisis financiera  afectará más en el corto plazo a los países cuyos sistemas bancarios se encuentren  más involucrados en los mercados financieros globales. Islandia o Hungría están comenzando a sentir los efectos de la sobredosis financiera de sus sistemas bancarios. En la Unión europea, España o Alemania, por este motivo, van a estar menos afectados. La razón no es otra que el peso que tiene la banca pública en estos países. Alemania dispone de una red de seis bancos regionales y una amplia red de cajas de ahorros; en España, las Cajas de Ahorro gestionan el 51% de los de los depósitos, y las cooperativas de crédito otro 7%, de modo que la banca privada solo dispone del 43% de los depósitos. Al margen de otras consideraciones, las cajas de ahorro, en general, han llevado una gestión más apegada a los clientes productivos (particulares, empresas y administraciones públicas) y han participado menos que los bancos en las finanzas globales como fuente de rentabilidad. He aquí un claro ejemplo de cómo la gestión pública es más eficiente que la privada, cuando se trata de suministrar bienes o servicios al conjunto de la población.

Pero a largo plazo, la crisis internacional de crédito va a afectar sobre todo a los países más débiles en sus estructuras productivas, y por tanto más dependientes de la financiación internacional de su comercio. Y entre ellos está sin duda España. Con un déficit comercial de más de 100 mil millones de euros, este país se ha encontrado de golpe con que los 94 mil millones de euros de inversión en cartera que en 2007 habían contribuido a cubrir el déficit comercial, en 2008 se han reducido a cero (-4.500 millones entre enero y junio de 2008, según el Banco de España), obligando al Banco de España a realizar operaciones temporales de alto coste para intentar cuadrar las cuentas.


Los cinco países más exportadores y los cinco más importadores de la economía mundial. 2007

Superavit (MM $)
Superavit
(% del PIB)

Déficit
(MM $)
Déficit
(% PIB)
China
371.833
11,3
Estados Unidos
-731.214
5,3
Alemania
252.501
7,6
España
-145.141
10,1
Japón
210.967
4,8
Gran Bretaña
-105.224
3,8
Arabia Saudita
95.762
25,1
Australia
-56.342
6,2
Rusia
76.163
5,9
Italia
-52.725
2,5
Fuente: Base de datos del FMI



Los ciudadanos y empresas españoles llevan diez años pagando sus transacciones con la moneda de una zona comercial dominada por Alemania, es decir, por una estructura productiva de alta productividad alto nivel exportador. Una moneda que por tanto no es la suya, y eso ha permitido aplicar en una década un proceso similar al emprendido en Estados Unidos desde los años ochenta, al menos en sus consecuencias: una financiarización creciente que significa un endeudamiento no corregido por los cambios en los precios del dinero (tasas de interés y tipo de cambio) que reflejan por el contrario el comportamiento de las economías dominantes en la zona euro. Es este acceso ilimitado al crédito el que explica la inflación de precios en los activos inmobiliarios, cuya consecuencia más importante es una aceleración del endeudamiento de las familias.

Desde la puesta en marcha del euro, los ciudadanos españoles han consumido a crédito del extranjero por importe de más de medio billón de dólares corrientes, es decir más del 6% del PIB español (el doble que Estados Unidos). Este consumismo desenfrenado, de haber seguido con la peseta, se habría frenado hace años, con una devaluación que habría llevado al dólar cotizar  a no menos de doscientas pesetas, y el ajuste consiguiente hubiera librado hace años a este país de por ejemplo de miles de kilómetros cuadrados del cemento que inunda las tierras urbanas, urbanizables y en lista de espera para sucumbir al empuje del ladrillo, aparte de otras cosas más apetecibles, como la orgía de vehículos de gran cilindrada importados, varios centenares de miles de puestos de trabajo, o una parte sustancial de los inmigrantes que contribuyen a sanear las cuentas de la seguridad social española.



Dimensión de los mercados de capital (% del PIB). 2007

PIB (MM$)
Reservas menos oro
Capitalización bursátil
Activos de deuda
Activos bancarios
Bonos, acciones y activos bancarios
Públicos
Privados
Total
Mundo
54.545,10
12%
119%
52%
94%
146%
155%
421%
UE
15.688,80
2%
94%
56%
124%
180%
275%
549%
Alemania
3.320,90
1%
63%
51%
118%
169%
196%
428%
España
1.440,00
1%
125%
40%
178%
218%
202%
546%
Estados Unidos
13.807,60
0%
144%
48%
169%
216%
81%
442%
Japón
4.381,60
22%
106%
163%
47%
210%
179%
496%









Países emergentes
17.281,70
28%
121%
28%
17%
45%
87%
253%
Asia
7.482,40
40%
184%
34%
26%
60%
125%
370%
América Latina
3.608,50
12%
64%
40%
17%
58%
55%
176%
Medio oriente
1.563,80
22%
82%
3%
5%
8%
75%
164%
África
1.099,80
26%
107%
8%
7%
15%
59%
181%
Europa
3.527,20
24%
69%
22%
5%
27%
52%
147%
Fuente: FMI, Global Financial Stability Report 10/2008



Contrariamente a una idea bastante extendida, el grado de financiarización de la economía europea es bastante más elevado que el de Estados Unidos. Los activos financieros en la UE representan cinco veces y medio el valor añadido anual, mientras que en Estados Unidos se eleva a 4,4 veces dicho valor. Pero dentro de la Unión los niveles de financiarización son muy dispares, desde la situación en Bélgica o Irlanda, donde el valor de los activos financieros es más de 8 veces superior el del valor añadido, hasta la de Finlandia, Suecia, Alemania y Austria, que tienen grado de financiarización inferiores a los de Estados Unidos, en torno a  cuatro veces el valor añadido.

La situación de España, con un grado de financiarización similar a la media comunitaria, ha financiado su exceso de consumo con la venta de sus activos productivos (capitalización bursátil superior a la media de la UE, en niveles comparables a los EEUU) y con un endeudamiento privado de gran magnitud, superior incluso al de Estados Unidos. Todo ello indica una especial fragilidad financiera y por tanto explica en parte el mayor impacto de la crisis financiera en la economía española.

Por su parte, la situación en los países de la periferia, en general, con grados de financiarización muy inferiores a los habituales en los países centrales, y disponiendo de tres cuartas partes de las reservas mundiales de divisas, pueden disponer de mayores grados de libertad para enfrentar la coyuntura financiera internacional. En los próximos meses, veremos movimientos por parte de los países centrales para forzar a la periferia a aumentar su consumo y gastar sus abundantes reservas. Por el contrario, el reforzamiento de las alianzas entre los países del sur, tan eficaz se mostraron para dar al traste con la Organización Mundial de Comercio, puede ser la clave para el advenimiento de un nuevo orden productivo y financiero internacional.


Un problema monetario más que financiero

En síntesis, las finanzas globales son un síntoma, y no una causa estructural, de un sistema internacional incoherente, en el cual el país con la mayor deuda del mundo emite el dinero que sirve para saldar las transacciones económicas y denominar el crédito internacional. En Europa, la ineficacia de un sistema monetario común en ausencia de reglas financieras y fiscales comunes, se traduce en un sobreendeudamiento en países como España, que afectado por un choque externo se ve imposibilitado de frenar la contracción de su economía, afectando así a las condiciones de vida de amplias capas de trabajadores. Todo ello en un contexto de políticas generales orientadas a facilitar la concertación y centralización de la riqueza y el poder a escala mundial en manos de un grupo reducido de plutócratas político-empresariales.

Ante este panorama, hay que recordar que la responsabilidad de la transmisión de estos procesos de economía de casino a la economía productiva está en las autoridades nacionales que han permitido la titulización de los créditos primarios y la participación de las instituciones de crédito nacionales en dichos mercados OTC. Y la mayor irresponsabilidad del gobierno español, el haber permitido una inflación brutal de los precios inmobiliarios, convirtiendo un producto de primera necesidad, y un derecho social como es la vivienda en un producto de lujo para acceder al cual las familias obreras jóvenes han tenido que sobreendeudarse durante toda su futura vida activa y aun durante su época de pensionistas, transfiriendo al capital financiero no menos de un tercio de su ingresos salariales y rentas actuales y futuras.

Revertir esta situación es una decisión política internacional que sin embargo no se puede tomar sin afectar al problema de fondo, esto es, la ausencia de un sistema monetario internacional y el modelo de consumo a crédito ilimitado diseñado por las autoridades de Estados Unidos. Mientras tanto, la actuación más recomendable que puede adoptar un gobierno que quiera superar la crisis en el menor tiempo posible (eficacia) y en las mejores condiciones de vida para sus ciudadanos (eficiencia), consiste en proceder a una socialización masiva del capital, tanto del capital financiero, para eliminar la mayor parte de la deuda hipotecaria y acercar rápidamente los precios al valor real de los activos inmobiliarios, y del capital productivo, en particular en aquellas actividades que afectan al proceso de producción en su conjunto, esto es, en las industrias de producción de bienes de consumo obrero, y en las industrias de infraestructuras energéticas y de comunicaciones. Efectivamente, avanzar hacia el socialismo es la solución más realista.



PIB (MM$)
Reservas menos oro
Capitalización bursátil
Activos de deuda
Activos bancarios
Bonos, acciones y activos bancarios