martes, 30 de marzo de 2010

El Consenso de Pekín: ¿hasta qué punto existe un modelo chino de desarrollo?



por Enrique Fanjul

Tema: El presente ARI estudia hasta qué punto existe un modelo chino de desarrollo que se pueda presentar como una vía para los países en desarrollo, una vía alternativa a los planteamientos que han sido predicados en las últimas décadas desde organismos internacionales y otros agentes de los países occidentales.

Resumen: El modelo chino de desarrollo, lo que podría denominarse el Consenso de Pekín, tiene cinco componentes clave: capitalismo de Estado, gradualismo, apertura al exterior, autoritarismo político y capacidad de innovación y flexibilidad. Sin embargo, el caso de China presenta unas particularidades, en especial en lo referente a su sistema político, que lo hacen difícilmente exportable, aunque la experiencia china puede ofrecer algunas lecciones de utilidad a otros países.

Análisis: Una de las diversas consecuencias que puede tener la actual crisis financiera puede ser la emergencia de un “modelo chino” para los países en desarrollo, un Consenso de Pekín que éstos vean como una alternativa política a unos planteamientos cuya expresión más destacada fue el famoso Consenso de Washington, que han quedado seriamente desprestigiados con las turbulencias de estos tiempos.

El atractivo de este modelo chino se está viendo impulsado por dos hechos. En primer lugar, por la crisis económica, que está teniendo consecuencias devastadoras para los países en los desarrollo pero de cuyas causas éstos no se consideran responsables. La crisis tiene su origen en los países industrializados, en la codicia de muchos agentes económicos y en la ineficiencia de los sistemas de control por parte de las autoridades económicas.

En segundo lugar, el atractivo del modelo chino se basa en los espectaculares resultados que ha tenido. En una perspectiva a largo plazo, China, con una tasa anual media de crecimiento de un 10% durante las tres últimas décadas, ha protagonizado la mayor revolución económica en la historia de la humanidad, en el sentido de que nunca hasta ahora se había registrado un proceso por el cual un colectivo tan grande de población hubiera cambiado sus condiciones materiales de vida de una forma tan intensa en un período de tiempo tan corto.

Por otra parte, en una perspectiva a corto plazo, la economía china ha sufrido los efectos de la crisis, pero en menor medida que otros países. Se ha producido una sensible desaceleración de su crecimiento, pero no tan intensa como en otras partes del mundo. Además, China, que entró relativamente tarde en la crisis, puede ser uno de los primeros países en salir de ella. Diversos indicadores apuntan efectivamente a una cierta mejora en la evolución de su coyuntura económica en la primera mitad de 2009 (subida de la Bolsa, aumento del crédito bancario). Informes recientes de organismos internacionales han comenzado a revisar al alza las previsiones de crecimiento de China. En junio de 2009 el Banco Mundial ha pronosticado una tasa de crecimiento para el presente año del 7,2%. La tasa de crecimiento de China ha bajado como consecuencia de la crisis, pero es una tasa que resulta envidiable en comparación con la de gran parte de las economías mundiales.

Si China añade a sus logros de los últimos 30 años un mejor comportamiento ante la crisis y, sobre todo, si logra salir antes de ella, el Consenso de Pekín recibirá un respaldo de gran valor ante muchos países en desarrollo, que están cansados de recibir durante años lecciones sobre lo que deberían hacer y las medidas que tendrían que aplicar desde unos países industrializados y unos organismos internacionales a cuyos errores e ineficiencia se puede atribuir la responsabilidad de la mayor crisis económica de las últimas décadas.

Los componentes del Consenso de Pekín

¿Cuáles son los elementos que conforman este Consenso de Pekín? Se podrían señalar cinco componentes fundamentales: (1) el “capitalismo de Estad”; (2) el gradualismo en la política de reformas; (3) un modelo abierto hacia el exterior, hacia el comercio internacional y las inversiones extranjeras; (4) el autoritarismo político; y (5) una gran capacidad de flexibilidad y adaptación ante las circunstancias.

En primer lugar, el “capitalismo de Estado”, entendiendo por tal un sistema económico en el que el Estado tiene una presencia decisiva, tanto a través de la existencia de empresas públicas y de empresas teóricamente privadas pero con fuertes vinculaciones con el poder político, como de su intervención sobre la economía a través de regulaciones y “recomendaciones”.

El poder político no se limita pues a un papel subsidiario, supervisor, en el que se supone que el mercado tiene el papel central, sino que ejerce un papel de “liderazgo”, estableciendo prioridades y objetivos y dirigiendo al sistema económico hacia la consecución de los mismos. Por ejemplo, durante los primeros meses de 2009 el crédito bancario registró un fuerte crecimiento en China y ello se debió en buena medida a las instrucciones que dio el gobierno a los bancos a tal efecto y que éstos siguieron de forma disciplinada.

En segundo lugar, el gradualismo en la política de reformas. Este ha sido uno de los rasgos básicos del modelo chino desde que se adoptó la política de reforma hace más de 30 años: los cambios, las reformas, se realizan gradualmente, poco a modo, frente al modelo de big bang que se aplicó en muchos países de Europa del Este tras la caída del comunismo y que supuso liberalizaciones bruscas de precios y privatizaciones masivas, con unos costes sociales de inflación y desempleo muy altos, aparte de servir en muchos casos para crear una nueva oligarquía económica que, gracias a sus conexiones políticas, se hizo con el control de las empresas privatizadas.

La reforma se inició en China en el sector agrario, restableciendo un sistema productivo basado en la explotación familiar. Con frecuencia una determinada medida de reforma ha sido sometida a una experimentación previa, aplicándola primero de forma limitada, en ciertos sectores o zonas; después, cuando se ha comprobado su eficacia, y se han introducido los ajustes que se han considerado convenientes, la medida ha sido aplicada en el conjunto de la economía. Así, por ejemplo, las zonas económicas especiales fueron lanzadas a principios de los años 80 para experimentar con las inversiones extranjeras (tanto para experimentar sus efectos como las políticas más adecuadas para atraerlas). Posteriormente, la apertura a las inversiones extranjeras y los incentivos se extendieron a toda China.

Prudencia, gradualismo y cambios paulatinos: éste es uno de los componentes más característicos del modelo chino de desarrollo en la era de la reforma.

En tercer lugar, el modelo chino es un modelo abierto hacia el exterior, hacia el comercio internacional y las inversiones extranjeras. Uno de los elementos más centrales de la reforma china ha sido la apertura al mundo exterior, al que China comprendió que tenía que dirigirse para adquirir tecnología avanzada, métodos de gestión modernos, conocimiento y capitales. Con el gradualismo que en general ha caracterizado sus reformas, China ha ido poco a poco integrándose en la economía internacional, en la que es hoy en día uno de los principales exportadores e importadores y uno de los principales receptores de inversiones extranjeras, al mismo tiempo que se está convirtiendo en uno de los principales inversores en el exterior.

China, pues, apostó desde que se adoptó la política de reforma por planteamientos de desarrollo abiertos hacia el exterior, hacia la integración en la competencia internacional, siguiendo en este sentido la línea de otras economías asiáticas de su entorno, frente a planteamientos autárquicos o de sustitución de importaciones que en épocas pasadas tuvieron un destacado predicamento entre los países en desarrollo. En todo caso, ese proceso de apertura, en línea con lo que ha sido la reforma, se ha llevado a cabo de forma gradual, como hemos señalado, y la apertura al exterior de China tiene todavía un largo recorrido por delante.

En cuarto lugar se encuentra uno de los aspectos que puede ser más controvertido y más difícil de analizar y valorar: el autoritarismo político. El poder del Partido Comunista Chino sigue siendo, y lo será por mucho tiempo, dominante e incuestionable. Muchos analistas han pronosticado en el pasado que el modelo chino era inviable, que no se podía avanzar por el carril de la reforma económica sin avanzar por el de la reforma política. Sin embargo, China ha demostrado la falta de validez de la denominada “teoría de los dos carriles”: el país ha experimentado una profunda revolución económica sin que los fundamentos del sistema político hayan cambiado.

Hay un matiz que es importante a este respecto: lo anterior no significa inmovilismo. Desde el punto de vista de las libertades, la China de hoy en día es muy distinta a la China de antes de la reforma. Los ciudadanos chinos disfrutan de un grado de libertades personales incomparablemente mayor que el que tenían hace 20 ó 30 años. La libertad de expresión, la capacidad de crítica, también se ha ido expandiendo.

La forma de ejercer el poder por parte del Partido Comunista también ha cambiado. Hasta fines de los años 80 el poder se caracterizaba por el peso decisivo y dominante de un gobernante supremo: primero fue Mao, después Deng Xiaoping. Sin embargo, desde la muerte de este último la figura del gobernante supremo se ha desvanecido. El poder es más colegiado. En el núcleo central del Partido se han desarrollado facciones que compiten por la influencia política y defienden planteamientos diferentes.

Como en la economía, el cambio político ha sido gradual, continuará en el futuro y posiblemente China se encontrará un día con que, por fin, se puede considerar como una sociedad democrática.

Durante las tres décadas de la era de la reforma ha habido una estrecha correlación entre crecimiento económico e inserción exterior, por un lado, y progreso de las libertades y de la democracia, por otro. En el futuro el crecimiento económico, el avance en la inserción internacional de China, irán previsiblemente acompañados de progresos en los derechos humanos y en las libertades y, en un momento dado, darán paso a un sistema democrático.

En este proceso desempeñará un papel central el Partido Comunista. El Partido Comunista chino mantiene una amplia base de legitimidad ante la población, legitimidad basada en dos grandes factores. Uno lo podríamos considerar como histórico: el Partido Comunista ha sido la fuerza política que reunificó el país, terminó con las agresiones exteriores y con su debilidad, transformando a China en una potencia respetada en el mundo. El segundo gran factor de legitimidad es el económico, y está asociado con la política de reforma que ha sido lanzada y dirigida por el Partido Comunista.

Finalmente, el quinto elemento del modelo chino es quizá menos conocido y mencionado: se trata de su gran capacidad de flexibilidad y adaptación ante las circunstancias, en la que ha radicado una de las claves del éxito económico de China.

Hace algunos años, por ejemplo, China tenía un grave problema bancario. Los bancos estaban cargados de deudas “malas” y abundaban los pronósticos de que el sistema económico iba a saltar debido a la crisis del sistema financiero. El gobierno reaccionó y tomó una serie de medidas (como crear compañías especiales para absorber los activos tóxicos). En unos años la situación del sistema bancario cambió de forma radical y el resultado ha sido que, en la actual crisis financiera internacional, la banca china ha mostrado una notable solidez.

Se podrían mencionar muchos otros ejemplos de esta capacidad de innovación y adaptación, como la rapidez con la que China reaccionó ante la crisis actual: fue una de las últimas economías que se vio afectada por la crisis y, sin embargo, una de las primeras en adoptar un gran paquete de inversiones en infraestructuras.

Por otra parte, es interesante fijarse en cómo China está aprovechando la actual crisis para favorecer una reestructuración de su economía, mediante la potenciación de sectores tecnológicamente avanzados, de forma que la economía se mueva hacia segmentos de más valor añadido en la cadena productiva. En una entrevista en la revista Business Week (5/VI/2009), el secretario del Partido Comunista de la provincia meridional de Guangdong, Wang Yang, hacía una amplia exposición de la ambiciosa reestructuración que la provincia ha puesto en marcha a raíz de la crisis, con el fin de reducir el peso de los sectores industriales basados en bajos costes, desplazándolos hacia las provincias del interior de China, en favor de actividades de servicios e industriales de alto valor añadido. Wang trazaba una analogía con lo que ha sido la relación entre Hong Kong y Cantón: “Durante 30 años, la relación entre Hong Kong y Guangdong ha sido la de la “tienda en la parte de delante” y la “fábrica en la parte de atrás”. Hong Kong era la tienda y Guangdong la fábrica. Ahora, Guangdong espera ser la tienda y espera que las regiones del centro y Oeste de China sean la fábrica. Guangdong debería moverse a las dos puntas de la cadena industrial: concentrarse en investigación y desarrollo, diseño, marketing y venta, en la fase inicial del proceso productivo, y en logística en la fase de terminación”.

¿Es exportable el modelo chino?

Para muchos países en desarrollo el modelo chino presenta un indudable atractivo. China, por un lado, ha protagonizado una espectacular revolución económica y un gran proceso de crecimiento y mejora del bienestar. El éxito que ha obtenido en determinados temas concretos, como la captación de inversiones extranjeras, es un motivo de admiración e interés para muchos países en desarrollo. La experiencia china también puede aportar algunas lecciones negativas, sobre lo que no se debe hacer. Por ejemplo, sobre los efectos que han tenido algunas distorsiones que se han mantenido durante un largo período de tiempo: el mantenimiento de bajos tipos de interés y de precios subsidiados para la energía han favorecido el consumo ineficiente de energía, así como altos niveles de contaminación y emisiones de gases.

Por otro lado, ha sido capaz de mantener en líneas generales la estabilidad política y social. El atractivo del modelo chino, como se señalaba al principio, se ha visto reforzado con la actual crisis económica internacional, que ha puesto en entredicho las supuestas políticas ortodoxas predicadas en las últimas décadas desde el mundo occidental, y en especial desde los organismos internacionales.

La cuestión que se plantea es si este modelo chino de desarrollo es exportable, si se puede considerar que representa un esquema político susceptible de ser aplicado por otros países en desarrollo (al margen del hecho de que China no ha dado muestras de pretender exportarlo, fiel a uno de los principios más básicos de su política exterior que es la no injerencia en los asuntos de otros países).

En una primera instancia, la respuesta a esa cuestión es que China tiene una serie de particularidades de gran importancia, y que por ello no resultaría factible hablar de un modelo chino que pudiera ser aplicado o seguido por otros países. Esas particularidades afectan a un aspecto esencial: el sistema de poder político. Son frecuentes las simplificaciones a la hora de describir el sistema político chino, en las que éste es despachado, sin mayores matices, como una dictadura comunista. Sin embargo, el sistema político chino tiene unas características nacionales muy intensas, y profundamente arraigadas en las tradiciones del país. La República Popular China creada en 1949 no representó, en contra de lo que podría deducirse de un análisis superficial, una ruptura radical con la historia y las tradiciones chinas, sino que incorporó éstas de forma muy relevante.

El Partido Comunista tiene en este sentido una naturaleza distinta a la que ha tenido en otros países comunistas. No es un partido en el sentido tradicional del término. En China, el Partido Comunista se integra en la filosofía confuciana que establece una distinción entre la clase de los gobernantes y la clase de los gobernados. De acuerdo con el confucianismo, el gobierno debe ser ejercido por hombres justos, dotados de una elevada formación moral, que deben servir de ejemplo para la sociedad, y que reciben una preparación específica para esta labor. Son profesionales de la política y de la administración de la sociedad. Constituyen una minoría que gobierna por el bien de la mayoría: son los mandarines de la época del imperio y los cuadros del Partido Comunista en la época de la República Popular. Su legitimación descansa en su prestigio moral, no en un sometimiento a unas normas determinadas o a unos procedimientos de acceso al poder, como serían unas elecciones.

En suma, el sistema político de China es profundamente “chino”. El proceso de reforma de los últimos 30 años está íntimamente asociado con el papel que han desempeñado los dirigentes políticos chinos, comenzando por Deng Xiaoping, que fue el principal artífice e impulsor de la política de reforma. La evolución de China no se puede entender sin ese papel de los líderes políticos, determinado por unas tradiciones arraigadas en la sociedad desde hace siglos, y muy particulares de China. Por ello es por lo que el modelo chino resulta difícilmente “exportable”.

Conclusiones: Se puede descartar en principio la idea una supuesta vía china al desarrollo que pudiera presentarse como una alternativa para otros países, pero sí hay algunas lecciones que la experiencia china puede ofrecer. En concreto tres serían las lecciones básicas:

El gradualismo y la prudencia en la política de reformas, tanto en el campo económico como en el político. Una orientación liberalizadora y de apertura al exterior en política económica. Es decir, una apuesta clara por las fuerzas del mercado, las privatizaciones, la competencia y la disciplina internacional. El mantenimiento de un gobierno fuerte que interviene activamente, y a través de múltiples cauces, en la gestión de los asuntos del país.

Enrique Fanjul

Antiguo consejero comercial de la Embajada española en Pekín, antiguo presidente del Comité Empresarial Hispano-Chino y autor de tres libros sobre China.

Creditos: LA ONDA® DIGITAL
http://www.laondadigital.com

lunes, 29 de marzo de 2010

¿Cuál mafia?


José Barba Caballero
columna de Opinion.

LIMA | La existencia de una mafia que conspira en las sombras, contra la democracia, es el último chiste de Toledo. Según él, esta mafia se ha recompuesto y aspira sumir al país en una nueva dictadura. Esta posibilidad la ve tan real, que presuroso ha dejado su retiro en los Estados Unidos y ahora está aquí, para advertirle al país lo cerca que está del abismo. Para evitar esta "tragedia" está convocando un Frente Moral, "no por cuestiones electorales, sino en razón de principios". Esta película que Toledo nos propone como drama (por culpa de las encuestas), no pasa de ser una comedia que bien podría llamarse: "El Cholo Asustado".

En cuanto al montesinismo que describe como "vivito y coleando", él sabe que está destruido y tan muerto como una cucaracha debajo de un zapato. �Por qué entonces el cuento? Pues por Keiko y por Kouri, a quienes percibe como estacas en su camino a Palacio. Por esto quiere a Lourdes de Alcaldesa, para desde esta plataforma y del brazo con el PPC, escenificar el viejo truco de los buenos contra los malos. El Cholo se cree muy listo; pero ya verá la sorpresa que se va a llevar.

Hasta aquí la humorada de Toledo y su socia Lourdes, que sabe de municipios tanto como yo de física nuclear. Pero si hemos de hablar en serio, el fujimorismo que Keiko representa no tiene nada que ver con el montesinismo. Nadie que no esté cegado por el odio puede creer que Keiko cerrará el Congreso, perseguirá a sus adversarios o implementará una dictadura. El fujimorismo de hoy cree en el libre juego de las ideas, en el Estado de Derecho, en la economía de mercado y son una garantía, no un peligro, para esos objetivos de desarrollo y democracia plena que todos anhelamos. Lo que cabría hacer con este nuevo fujimorismo es darle la bienvenida al sistema democrático, competir con él y ganarle en buena lid.

Quienes promueven el odio entre peruanos por oportunismo electoral, sólo revelan su falta de fe en ellos mismos como en sus propuestas. La política vista como melodrama, donde se oponen los héroes y los traidores, sólo es un recurso demagógico que dice mucho de la pobreza moral e intelectual de sus autores.

22 de Marzo del 2010
Cortesia: del Diario el correo

domingo, 28 de marzo de 2010

Radiografía económica del experimento neoliberal peruano


Un modelo económico políticamente inestable y socialmente excluyente.
Por Jurgen Schuldt Universidad del Pacífico.

A veinte años de inaugurado el cambio del modelo de acumulación en el país, conviene hacer un balance telegráfico de la profunda mutación económica que se ha materializado en ese lapso. Lo que a inicios de la década pasada parecían bien intencionadas y temporales políticas monetarias, comerciales y fiscales para estabilizar y ajustar la economía, a fin de acabar con la hiperinflación y los déficit externo y fiscal, se volvieron permanentes. Acompañadas por reformas institucionales radicales, autoritariamente impuestas, se logró asegurar el tránsito del fallido intento de “industrialización por sustitución de importaciones”, para regresar al fracasado esquema “primario-exportador” de antaño. Si nos fijamos en los resultados alcanzados entre 1991 y 2008, se trata de un vívido ejemplo de libro de texto de lo bien que ha funcionado la teoría ricardiana de las ventajas comparativas (estáticas) en el país.
En primer lugar, como era de esperarse, la primario-exportación volvió a ocupar el centro de atención de los gobiernos desde 1991. Gracias a ello, la participación de las exportaciones primarias (“tradicionales”) en el total crecieron paulatina pero consistentemente de un 70% hasta llegar a un sorprendente 76% el año pasado (90% de las cuales son minero-hidrocarburíferas). A costa de una expansión del mercado interno, las exportaciones totales, como porcentaje del PBI, aumentaron explosivamente de un 12.2% a 27.4%, asumiéndose el riesgo de la alta volatilidad de los precios de las materias primas que exportamos.
La desnacionalización de la economía es otro resultado natural de nuestro estricto respeto a las fuerzas libres de mercado, “planificadas” por las empresas transnacionales desde los centros. El capital extranjero se ha instalado cómodamente en las ramas productivas y de servicios que rinden las mayores tasas de ganancia, siendo altamente intensivas en capital y que, con excepciones, apenas absorben fuerza de trabajo (la gran minería apenas ocupa al 2% de la PEA). Con lo que desde el año 2005 remiten más utilidades a sus casas matrices que el flujo de inversión extranjera directa que ingresa al país, afectando negativamente la balanza de pagos. Tampoco generan mayores encadenamientos productivos: La producción de bienes de capital para la minería apenas representa el 0.17% del valor agregado generado por la industria manufacturera. Además, de los 46 grupos más poderosos del país, que poseen 600 empresas, el 48% ya son extranjeras.
La desindustrialización de la economía también ha acompañado ese proceso, tanto que la industria manufacturera, que originaba el 25% del PIB en décadas anteriores, ha caído al 17.2% el año pasado. Quebraron las empresas menos productivas como lo exige la dinámica de los libres mercados y las que han sobrevivido están con la soga al cuello, amenazadas por las importaciones, especialmente de las que nos llegan de las infrahumanas fábricas chinas, vietnamitas y similares.
Una cuarta tendencia, resultado de lo antedicho y de la duplicación de la fuerza laboral global por el ingreso de las exrepúblicas soviéticas, China, India y demás a la ‘mundialización’, es la des-sindicalización de la fuerza laboral y la presión hacia la baja de las remuneraciones. Es así como se ha deteriorado la distribución funcional del ingreso, que ya venía empeorando durante los años ochenta y se agravó desde los noventa. En efecto, los sueldos y salarios, que representaban un 30% del PIB en 1991, cayeron paulatinamente hasta el 22% en el 2007. Con lo que la concentración de la riqueza también se ha ido centralizando en grupos económicos cada vez más poderosos. Asimismo, en Lima se sigue concentrando la producción en torno al 45% del PBI, excepto en el quinquenio de 1999 a 2004 en que rebasó el 47%.
Quinto: Lo antedicho se ha dado también en el marco de una “servicialización” de la economía. Tan es así que el sector terciario ya llega a dar trabajo al 71.7% de la PEA (en 1991: 65.9%) y genera el 61% del PBI. Y, lo que es más grave, recordando que la PEA del Perú es de 14.7 millones de trabajadores, 71.7% de los cuales se desempeñan en el sector terciario (servicios). Más aún, de esa PEA total del 2008, 11.7 millones (77%) laboran en ‘empresas’ de 1 a 10 trabajadores (ingreso mensual: 600 soles) y el resto se reparte entre las que dan trabajo de 10 a 50 personas (7%, que gana 1,082 soles) y las que ocupan a más de 50 (16%, con ingresos de 1,664 soles). Es decir, se trata de una tercerización creciente de la fuerza de trabajo, básicamente linformal y de muy baja productividad.
En ese contexto se entiende que la emigración de fuerza de trabajo se ha convertido –junto con la de pasta básica y cocaína– en una de nuestras principales exportaciones no tradicionales. Mientras a mediados de los años noventa emigraban anualmente 40,000 personas, desde 2005 salen 300,000 cada año. De las cifras de salidas y entradas del país se desprende que en los últimos 15 años han emigrado 2.7 millones de peruanos, casi un 10% de la población total.
En pocas palabras, se trata de un modelo económico que asigna perfectamente los recursos productivos en base a la dinámica de los libres mercados, tal como se expresan a través de las tendencias de los precios relativos básicos. Pero, por eso mismo, es frágil frente a shocks externos, políticamente inestable y socialmente excluyente, por lo que la lógica ricardiana bien podría abrirle el campo a un gobierno abiertamente autoritario de uno de los extremos del espectro político

Cortesia.http://wiracochagarate.blogspot.com

Campaña electoral: balas y basura



Una correligionaria del PPC denuncia a Javier Bedoya de Vivanco, líder y congresista de esa agrupación, de un intento de violación en la propia oficina congresal. Un misterioso auto negro pasa raudamente por la Vía Expresa y una mano anónima dispara contra los paraderos vidriados del Metropolitano, obra cumbre del alcalde de Lima, Luis Castañeda, aspirante a la Presidencia de la República.

Si así empieza la campaña, uno se pregunta cómo podría terminar.

Desde que Lourdes Flores trazó la cancha y demandó separar la decencia de la corrupción, muchos temieron que la campaña se convierta en poco menos que un albañal, donde justos paguen por pecadores.

Lo que se buscaría es probar que en política, todos tienen techo (y paredes) de vidrio, por lo que mal harían algunos en pretender santificar la campaña y las honras.

Es la consagración del cinismo en política: “no importa que robe con tal que haga obra”, que nos dejó como herencia el fujimontesinismo.

El Diario La República ha demostrado la relación entre el cabecilla de BTR -la empresa dedicada al chuponeo- Elías Ponce Feijóo, y una serie de personajes de su entorno que actualmente laboran con el presidente de la Región Callao, Alex Kouri, que ayer renunció a su cargo para asumir la campaña hacía la Alcaldía de Lima.

Con la denuncia de intento de violación contra Javier Bedoya, Lourdes Flores ha denunciado el inicio de la campaña sucia; mientras que los disparos contra el Metropolitano representan para la gente de Solidaridad Nacional un “atentado de contenido político que busca bajarse al alcalde Castañeda del primer lugar de las encuestas”.

¿Victimización de Castañeda? ¿Intimidación a Javier Bedoya? ¿Señal de que todos somos iguales? ¿De que la política es así: sucia y violenta? ¿Prueba de que lo que separa la decencia de la corrupción, en política, es apenas una delgada línea roja (o negra)?

Debemos rechazar la política de estercolero. No a la violencia, ni al amedrentamiento. Si no lo hacemos ahora, mañana no nos quejemos de tener que decidir entre el chiquero y Al Capone.

Cortesia: http://politikha.blogspot.com

Matando el proceso al chuponeo


Publicado: Hoy 28 de marzo del 2010

Raúl Wiener
Analista Politico.

La mejor manera de entender lo que está pasando en el caso Business Track, es decir que la probable invalidación del proceso, por la desaparición y manipulación de la pruebas, se convertirá, por primera vez, no sólo en una victoria de los acusados, sino también, en simultáneo, de sus supuestas “víctimas”. Eso es lo que hace tan especial esta historia de los chuponeos: ni los que escucharon ilegalmente a otros, ni los que fueron interferidos desean que se sepa el contenido de los archivos de la empresa de Ponce Feijóo.

Usemos un ejemplo. La jueza Martínez anunció, hace unos meses, que el chuponeado más significativo era Alan García y lo transformó en parte civil afectada. Por supuesto que García ha usado esta condición para insistir que a él no se le puede relacionar con los actos de BTR porque era su “víctima”. Una víctima que nunca ha podido explicar sus relaciones con Ponce antes del 2006; las visitas y asesorías en Palacio del equipo de BTR, a lo largo de los años siguientes; y el impresionante número de contratos con el Estado con que contaban los chuponeadores. Pero lo más interesante no es la manera ya conocida con la que García evade los asuntos embarazosos, sino el desinterés que como jefe de Estado ha mostrado por saber los temas en que estuvo siendo espiado que podrían ser en teoría asuntos de seguridad nacional. A simple vista uno puede decir sin exagerar que el presidente debe sentirse más bien aliviado de que muchos archivos hayan desaparecido y otros hayan dejado de ser confiables.

Pero la vara usada con García por la jueza Martínez, no se la ha aplicado a Ollanta Humala, que pidió directamente ser considerado parte civil y se lo negaron. ¿Con qué criterio se hizo eso? Con el de la arbitrariedad o quizá algo peor. Porque era público que Humala fue interferido durante la campaña de 2006. Pero a diferencia de García, pedía su inclusión para poder acceder a la información que le habían succionado. Visto así, la “víctima” García, gana cuando sus audios desaparecen, y el excluido Humala se quedará sin saber qué información suya tenían sus adversarios a través de las operaciones de BTR. ¿Por qué esta diferencia? Por un solo motivo: las indagaciones de BTR que realmente interesan son las que fueron hechas a miembros del gobierno en trance de diversas operaciones de dinero, como las que aparecen en los inolvidables diálogos de Rómulo, Bieto y Canaán. Y el efecto de anularlos como prueba es que son estos personajes los que se salvan.

Que para salvar a García, Del Castillo, Garrido Lecca, Vallejos y otros, haya sido necesario tumbarse dos procesos: el de petroaudios y BTR, burlarse de dos investigaciones del Congreso, y dejar como la mona a varios jueces y al mismísimo presidente del Poder judicial que metió su bocota para apoyar el ocultamiento que hizo la jueza Martínez de los audios y los mails que nunca llegaron a manos del Congreso, mientras en las oficinas y las bóvedas de la Justicia Peruana, habían quienes con toda tranquilidad cambiaban los USB, borraban archivos, se robaban el disco duro, sirve para confirmar que aquí ha estado en juego gravísimos asuntos que podían haber significado el final de este gobierno. Pero como ocurre en el Perú, con la justa se salvaron.
Cortesia: del Diario la Primera

La muralla electrónica china


Mirko Lauer

Cuando estalló en enero pasado el conflicto Google vs el gobierno chino parecía únicamente un tema de censura. Desde entonces ha evolucionado hacia el campo de la cultura política, con el buscador abiertamente ocupando el espacio de la disidencia. Ahora la cosa es el PC chino vs los usos libertarios de la red mundial.

Google no ha aceptado la censura y se ha trasladado a servidores de Hong Kong, desde donde cubre a toda China, ahora ya como enemigo público cibernético N°1. La respuesta del gobierno ha sido dar a las páginas web noticiosas del país un úkase: prescindir de Google en todos los casos. No consultarlo, no promoverlo, no mencionarlo.

Las instrucciones incluyen puntos como “No participe en o cubra informaciones/gacetillas de Google”, “No informe que Google ejerce presión sobre nuestro país”, “No aporte material que ayude a Google a atacar políticas relevantes de nuestro país”, “Las notas sobre el retiro de Google de China deben acudir a material publicado por oficinas relevantes”.

Google acepta formas diversas de censura en una serie de países, y ha sido bloqueado en diversos grados en unas dos docenas de ellos (Cuba y Brasil en la región). La empresa sostiene que la resistencia a censurar en China, y no en Alemania, por ejemplo, se debe a la naturaleza misma de su régimen y a algunas de sus políticas.

Parecía que los buenos negocios habían derribado para siempre los tabiques entre democracias liberales y regímenes dictatoriales. Internet empieza a sugerir que no es tan así: el acceso al diálogo universal es crecientemente visto como un problema por los poderes más ansiosos en el tema de la gobernabilidad.

El motivo declarado de Google para partir es político en su lógica final. Pero cuando sus directivos lo detallan aparece también una argumentación comercial: les resultaba cada vez más difícil hacer negocios en virtud de trabas puestas por el gobierno chino. Baidu, el buscador chino, es un exitoso competidor de Google en ese mercado.

China no está nada sola. Cada vez más gobiernos se están alineando con el reclamo de que Internet sea más regulado, por su enorme influencia en la marcha de la protesta. Aquí en el barrio Hugo Chávez ha hecho ese reclamo, aunque hasta el momento su iniciativa ha sido establecer su propio blog, una suerte de “Clic presidente”.

Google vs China, pues, no parece ser un incidente, sino un momento importante en el desarrollo de un modelo, político y de negocios, mucho más acotado y menos libres de Internet. Pues mientras algunos gobiernos quieren censura, algunas transnacionales quieren que se cobre por volumen de bytes utilizados.

Sáb, 27/03/2010 - 22:51
Cortesia: Diario la Republica

viernes, 26 de marzo de 2010

Punta Horrible y la maldita Sunat


Caricatura publicada en el diario El Comercio el 23-09-2009.


La Columna: Aldo Mariátegui


LIMA | - Saquen su cuenta: se calcula que los invasores en los terrenos de Sedapal de Punta Hermosa son unos cinco mil. El padrón electoral actual de ese balneario es de aproximadamente unos 4,500 votantes. O sea, hasta junio se pueden inscribir allí tal cantidad de DNIs nuevos que esos invasores ilegales van a determinar quién será el próximo alcalde... Y eso sin contar con que un abrupto y desordenado crecimiento demográfico de tal magnitud va a hacer colapsar al balneario, que acabará tan deteriorado como los pobres Pucusana o Ancón -que eran otrora tan bonitos- por crecer a la mala. �Qué espera la Ocma para investigar a ese juez que permitió esa invasión? �Qué espera el ministro del Interior para desalojarlos? - Mientras hacía mi cola ayer en el banco para pagar mis impuestos, pensaba en dos cosas: 1) En que trabajo un tercio del año para un Estado que me da una seguridad deficiente, unas carreteras penosas donde matarte es lo más fácil, una administración de justicia lentísima e imprevisible, unos generales que se roban la gasolina a cada rato, demasiados soldados que paran jugando fulbito, desastres como Petroperú y Enapu, una educación pública escolar muy atrasada aún, argollas de desfasados catedráticos rojimios en las universidades públicas y una salud donde te amputan miembros sin asco. Esto sin tomar en cuenta a muchos congresistas impresentables que mantengo... Bueno, por lo menos ya no financio los robos masivos de Montesinos o botellas de whisky etiqueta azul y viajes a Punta Sal en el avión presidencial.

Encima, mal que bien le pago con eso servicios gratis a un montón de gente que ni me lo agradece, que evade impuestos, que seguramente me considera un idiota por pagarlos y que complica más las cosas en el país reproduciéndose irresponsablemente para que la riqueza nacional generada no alcance nunca para todos, oponiéndose al progreso con marchas y tomas de carreteras, votando por Humala y eligiendo congresistas de quinta, no usando los puentes peatonales que mis tributos financiaron, etc... En fin, a nadie le hace mal tener una rabieta mental antes de pagar tributos.

2) �En que cuánto daño le hizo el irresponsable ese de Toledo a la Sunat! Descerebradamente se dedicó a atacarla con esa demagogia absurda de llamarla "la maldita Sunat" durante su campaña electoral y al ascender al poder promovió desde el Congreso que a ésta se le retire la titularidad de la acción penal, castrándola y quitándole la facultad de cerrar los negocios de los evasores a la primera. Es decir, antes la Sunat detectaba a los pendejos y ella misma procedía a abrirles procesos penales de inmediato (ahora ese acto se ha complicado tremendamente). Esta atribución le daba tal músculo que por eso la recaudación creció de modo impresionante y por eso antes la gente se moría de miedo de evadir.

Y el cierre del local a la primera, no a la tercera -y eso-, como ahora, disuadía a muchos de la mala costumbre de no entregar boletas o facturas. Lamentablemente, esas facultades se quitaron y no se repusieron nunca más, porque son antipáticas y a los políticos les gusta adular a las masas. Además, los ingresos espectaculares por la minería no hicieron tan urgente que se vuelva a ser severos con la informalidad; total, más fácil es exprimir a los de siempre, porque éstos no toman carreteras y no eligen políticos fronterizos y aventureros que llaman "maldita" a la administración tributaria. A ver si esos poderes les son retornados a la Sunat, para que crezca la presión fiscal a costa de evasores e informales, en lugar de disuadir a la inversión violando acuerdos tributarios o subir aranceles, como propugnan los economistas rojos y chavistoides locales.

Creditos: Diario el CorreO
26 de Marzo del 2010

lunes, 22 de marzo de 2010

La ‘sutil’ diferencia entre Félix Jesús y José Enrique.


Augusto Álvarez Rodrich
alvarezrodrich@larepublica.com.pe

Tengo la impresión de que la corrupción crece mucho pero se nota poco porque el periodismo no está poniendo bien la puntería; no abundan gargantas profundas con el dato que impulsa la investigación; y porque corruptos y corruptores se han vuelto más profesionales.

Por ejemplo, la debilidad flagrante de los argumentos del Tribunal Constitucional para restituir el arancel de 12% a la importación de cemento sólido me dejó la sensación –solo eso, a falta de indicios sólidos– de que su motivación es muy oscura.

Las justificadas críticas a esta decisión absurda del TC enfatizan la clamorosa ignorancia del nivel del arancel promedio efectivo –que ya era menor a 2%–, el ‘descuido’ del beneficio que implicaba para el consumidor, y la invasión de las funciones del MEF, entidad que hizo bien en advertir que este fallo traerá cola. De hecho, en lugar de defender principios económicos y éticos, algunos gremios empresariales ya le están sacando punta al lápiz para ver por dónde seguir atacando a la decencia.

Pero quizá fue la ministra Mercedes Aráoz quien dio en el clavo al decir que la posición del TC fue “sin sentido económico alguno” y “leguleya”. ‘Leguleya’, del latín legulēius, es, según la RAE, una persona “que aplica el derecho sin rigor y desenfadadamente” o que “hace gestiones ilícitas en los juzgados”. Coincido con la ministra, pues el fallo del TC también me produjo la sensación y asco de que por ahí va la explicación maloliente.

Esto ocurre en el contexto de un gobierno cuyo entusiasmo por los proyectos de inversión no es proporcional al interés por su transparencia; donde los ganadores son casi siempre los mismos y, si no lo son, pitean con el ‘derecho’ del que ya pagó la ‘coimisión’; donde el periodismo no pone mucha atención a la relación de negocios y corrupción –como me comentó Ricardo Uceda esta semana en Radio Capital–; y donde otros colegas ponen la cortina de humo; donde el nuevo ministro de Justicia, Víctor
García Toma, dice que la cadena de corrupción la inician abogados distinguidos y sus clientes ídem; donde algunos distinguidos apristas y sus hijos ídem y sus cobradores ídem hacen lobby sin desparpajo; y donde los gremios empresariales se hacen de la vista gorda, como si hubieran vuelto los ‘buenos tiempos’ en que los negocios se hacían en el corredor del ministerio o en el pasillo judicial, previo pago a la distinguida autoridad.

Un expresión paradójica de esto: Félix Jesús Luciano Cuenca robó S/.2 millones del camión de Hermes, fue capturado al día siguiente por la policía y podría ir a la cárcel por 25 años. José Enrique Crousillat robó S/.80 millones, su condena era de 8 años, recibió un indulto, lo perdió por ‘rochoso’, le avisaron para que tuviera tiempo de escapar y, diez días después, nadie lo encuentra.

Lun, 22/03/2010 - 21:26
Cortesia: diario la republica
http://www.prensaescrita.com/adiario.php?codigo=PER&pagina=http://www.larepublica.pe

domingo, 21 de marzo de 2010

viernes, 19 de marzo de 2010

“Caviar” adjetivo con que descalificar


¿Lo ha oído antes? Seguro que sí. La expresión la repiten tenazmente gente tanto de la izquierda radical (socialistas, comunistas y nacionalistas) como de la derecha conservadora (fujimoristas). La palabrita es utilizada a más no poder por el periodista Aldo Mariátegui. “Izquierda caviar” o “caviares” se han vuelto las mejores formas de descalificar oponentes sin debatir con ellos.

El periodista francés Daniel Benoits fue quien acuñó la expresión en la década de 1980. “Caviar” viene del turco haviâr, una conserva de huevos de esturión, la cual es un platillo fino y muy caro. La expresión hace referencia directa a políticos izquierdistas, que a pesar de un origen socioeconómico alto, profesan ideas marxistas, leninistas o maoístas e incluso sus criticas más ácidas son dirigidas a gente de su mismo origen socioeconómico.

¿Hay algo de malo con expresiones o adjetivos así en el Perú?. Sí, porque recurrir a una retórica barata (“caviar”, “neoliberal”) para rebatir ideas o razones de políticos, economistas, intelectuales y periodistas contrarios a uno o una es propio de gente ignorante e intolerante. Sí, porque en este caso ya se ha vuelto un modo fácil en el país de desacreditar toda idea o propuesta surgida de la izquierda moderada.

Pero como quiero la justicia, pongámonos por un momento en la mente de los contrarios a la “izquierda caviar” en el Perú y veamos dos argumentos conocidos de por qué emplean los términos: oportunismo y moderación. Se tilda de “caviares” a políticos, economistas, intelectuales y periodistas izquierdistas que actúan diferente a lo que predican. Mejor dicho, a quienes tienen un doble discurso. Cierto, aún hay izquierdistas que denuncian al “imperialismo yanqui” y después se van a trabajar a los odiados Estados Unidos.

Pero si “caviar” es sinónimo de doble discurso, también habría “caviares” vinculados al APRA, al Partido Popular Cristiano o a Acción Popular. Incluso a la UPP, al Partido Nacionalista o al fujimorismo. El oportunismo, por desgracia, es propio de la política peruana.

Si “caviar” es el izquierdista que ha abandonado posiciones radicales de antaño, ningún izquierdista ahora moderado debiera sentirse ofendido. La izquierda moderada gobierna hoy países como Chile, Brasil, Uruguay, España, Gran Bretaña e Italia cosechando beneficios políticos y éxitos económicos. Una izquierda afín a la democracia representativa y que ha aceptado el triunfo de la economía de mercado en el mundo, sin renunciar al énfasis en política social.

Esa izquierda ya no idolatra a Cuba, no quiere imitar a Venezuela ni celebra la existencia de Corea del Norte. Si cierta gente va a pegar grito en el cielo por el “revisionismo”, les recuerdo que nadie acusa a los pragmáticos comunistas chinos de “revisionistas”.

Alguien al leer este artículo tildará a quien lo escribió de “caviar” o miembro de la “izquierda caviar”. Vuelvo a señalar que soy liberal en toda la definición de la palabra, en disposición a debatir ideas y argumentos sin apelar a epítetos como gusta a gente en la izquierda radical y la derecha conservadora en el Perú.

Por Gian Carlo Orbezo Salas, columnista invitado

Imagen tomada de: http://gourmand.blogs.com/
Cortesia de :http://www.perupolitico.com/?p=510

jueves, 18 de marzo de 2010

Socialización, instrucción, educación


Author: Ignacio Sotelo

Demarcar un concepto operativo de educación supone diferenciarlo de otros que se mueven en su órbita y con los que a veces se confunde. El concepto más amplio es el de socialización, por el que se entiende la transmisión, de manera inconsciente y no formalizada, de los conocimientos, valores, hábitos y actitudes que constituyen el entramado básico de una sociedad. Una forma específica de socialización, y sin duda la fundamental, se produce con el aprendizaje espontáneo de la lengua con los valores y normas que de por sí ya comporta. Pero además del lenguaje verbal -el más importante, aunque no sea el único una sociedad transmite un código amplio de normas y creencias que se traslada de generación en generación. La familia, por un lado, y el círculo de amistades, la comunidad de vecinos, o el barrio, según la clase social a que se pertenece, por otro, constituyen ámbitos esenciales de socialización.

Obsérvese que la socialización, al intervenir factores tan distintos como el sexo, la familia y la clase social, de por sí es ya un fenómeno diferenciado, a la vez que un instrumento diferenciador. Las desigualdades sociales que comprobamos en toda sociedad son inherentes a las primeras formas de socialización. De ahí que las desigualdades sean constantes que cambian muy lentamente. Este trasfondo cultural que irradia y expande la socialización es el factor básico de integración y asimilación social y marca su impronta sobre los demás procesos pedagógicos, referentes tanto a la instrucción como a la educación.

La instrucción, en cambio, es un proceso ya formalizado que transmite en un primer nivel los conocimientos generales (leer, escribir, hablar con propiedad, así como los rudimentos de las ciencias) imprescindibles para desenvolverse en la sociedad y, en un segundo o tercer nivel, los conocimientos específicos para practicar un oficio o profesión. La instrucción concibe al individuo, desde su específica posición social, casi exclusivamente como sujeto laboral. Si una división creciente del trabajo constituye la base de un incremento constante de la productividad, la instrucción, es decir, la enseñanza de saberes específicos, desempeña un papel cada vez más importante, hasta el punto de que el Estado de nuestros días se responsabiliza de que nadie quede sin instrucción. La generalización de la instrucción es uno de los índices que distingue a la sociedad moderna de la tradicional: el tanto por ciento de la población que ha recibido instrucción es un indicador importante del desarrollo, o si se quiere, del grado de modernización alcanzado. En principio, en una sociedad moderna todos han recibido instrucción, pese a que ésta sea cada vez más diferenciada, por ramas, especialidades y niveles.

La educación, en fin, es un proceso social de mucha mayor complejidad que la socialización y la instrucción, en cuanto participa de los rasgos de ambas. Como la socialización, la educación se produce de manera informal, pero consciente, en la familia y en la sociedad; a la vez que ya más formalizada, se imparte en las instituciones pedagógicas. Se distingue de la socialización y de la mera instrucción en que persigue la realización de un tipo ideal de individuo, perfectamente definido. La educación comporta una dimensión normativa y necesita, por tanto, de una escala de valores. No cabe educar sin poseer previamente una visión, más o menos concreta, del modelo de ser humano como paradigma que hay que alcanzar. La educación así entendida presupone una antropología filosófica, una cosmovisión o unas creencias religiosas, que definan el tipo humano que se desea realizar. Aspirar a un determinado tipo de persona, que se define como ejemplar, es lo que diferencia a la educación -un proceso consciente, más o menos institucionalizado, de transmisión de ideales y pautas de conducta- de la socialización y la mera instrucción. [Nota 1]

Distinguir estos tres conceptos resulta esencial, ya que una buena parte de las dificultades a las que se enfrenta el pedagogo provienen de las colisiones y disfuncionalidades que se dan entre estos tres planos. Comportamientos adquiridos en una especial forma de socialización pueden chocar con las exigencias de la instrucción o con los valores que se quieren transmitir en la educación. Aunque menos estudiados, también se producen conflictos entre la instrucción entendida como aprendizaje de los conocimientos que precisa la sociedad para reproducir sus estructuras productivas y los valores que se quieren transmitir en la educación. Para mencionar un ejemplo del choque posible entre instrucción y educación, vale referirse al debate en torno al estudio de las lenguas clásicas en la enseñanza media, que puede interpretarse como un conflicto entre los requerimientos de la instrucción (que para sus fines no necesita ya de estos conocimientos) y los de la educación que, si sigue remitiéndose a los ideales del humanismo proveniente de la tradición grecolatina, no puede prescindir de ellos.

En el fondo, no cabe proporcionar una instrucción sin poseer previamente un modelo educativo, por simple que pueda ser, que permita al menos seleccionar los conocimientos que se quieran impartir. El incremento en progresión geométrica de los saberes, tanto si se pretende evitar la barbarie del especialismo, como la desmesura, tan desquiciada como imposible, de querer enseñarlo todo (cuanto más conocimientos acumula la especie humana, menor es la parte que puede dominar el individuo, es decir, respecto al saber disponible cada vez somos más ignorantes), requiere de criterios educativos para seleccionar aquellos conocimientos que, según qué condiciones y para qué fines, haya que considerar prioritarios transmitir.

Creditos:ttp://biblioteca.itam.mx/estudios/estudio/letras45-46/texto02/sec_2.html

Populismo de mal queso


Aldo Mariátegui
La Columna del Director del diario el correo

LIMA | - Miren qué razonamiento político tan elevado, tan fino, tan sofisticado: "Yo creo en la candidatura de Carlos Arana ante la bipolaridad de Kouri y de Flores, que aparentemente son dos señoritos citadinos de ágapes un poco oligárquicos" (la nueva estrella del APRA Omar Quezada ayer en CPN Radio).

Puf, cómo me hierve la sangre cuando vuelvo a escuchar ese lenguaje populista, primario, clasista y venenoso de los 80, que apela al resentimiento en lugar de la razón! Oiga, Quezada, me imagino que usted no hablará de capacidades y sí esas cojudeces porque no ha hecho nada, nada relevante en lo profesional en su vida y sería un don nadie absoluto de no ser por la política, donde se impone a combo y patada y por padrinazgos. Tanto Kouri como Lourdes le llevan kilómetros en cuanto a hoja de vida académica y pública. Y como presidente de la región Ayacucho fue un inútil total, según me cuentan lugareños de todas las tendencias. Hasta donde sé, Quezada es un clasemediero acomodado que también vive en una urbe y no es precisamente de juntarse a comer con los campesinos ayacuchanos, salvo cuando necesita sus votos. Ya que se acabe esa maldita demagogia de nuestra política.

- �Cómo somos de difíciles en el Perú! Resulta que la apertura del acceso ferrocarrilero a Machu Picchu se puede retrasar más de lo estimado porque los pobladores que viven en las cercanías bloquean constantemente la vía férrea para exigir que los trenes de reparaciones los transporten (lo cual lógicamente está prohibido. No son trenes de pasajeros). En lugar de ayudar a que las cosas se normalicen y así ellos retomen también los ingresos perdidos por la ausencia de turistas, más bien joden.

Como los puneños, que se están oponiendo a la represa de Iñambari, cuando ese proyecto va a asegurar décadas de luz para la zona. O los arequipeños con el proyecto minero Tía María, que les aumentaría sustantivamente el canon, por no hablar de la necedad cajamarquina con el cerro Quilish (imagínense si ya estuviera en producción con la cotización actual del oro).

- Dos resultados electorales que son estimulantes. Por una parte, la gente de Uribe y sus aliados los conservadores arrasaron en las recientes elecciones colombianas, mientras que el izquierdista y hasta chavistoide Polo Democrático, que en algún momento se proyectó peligrosamente, ha quedado por las patas de los caballos. Todo apunta a que Juan Manuel Santos (de una familia que vendría a ser una versión de nuestros Miró Quesada) le sucederá en el cargo y seguiremos teniendo en Bogotá a un firme aliado contra el chavismo.

De otro lado, los moderados se imponen en Iraq. Hasta el momento, el laico Allawi viene punteando, seguido por el razonable chiita Maliki, actual Primer Ministro, en unas elecciones libérrimas que ya quisieran tener el resto de países árabes (sólo las hay similares en el Líbano), con absoluta libertad de expresión, aunque con inevitables chanchullos.

No estoy justificando la invasión yanqui, pues creo que es un grave y abusivo error, pero ya no tener a ese monstruo de Saddam oprimiendo a su gente y ver este sufragio -que fue masivo- es bastante avance. No me quedo regodeándome en la tragedia, como Giacosa, y este tipo de señales me llaman a cierto optimismo, aunque va a ser muy difícil que la democracia eche raíces en sociedades donde lo tribal y lo religioso son aún tan potentes

18 de Marzo del 2010

cortesia:del diario el correo

miércoles, 17 de marzo de 2010

Colocarnos en el mapa mundial


Columna de opinion: León Trahtemberg

Recuerdo haber escuchado a un maestro opuesto a la globalización, diciendo que esa era la nueva fórmula del imperialismo para explotar a los países en desarrollo. Yo le pedí que se observe a sí mismo: usaba zapatillas chinas, camisa peruana, pantalón chileno, anteojos italianos, reloj taiwanés, lapicero BIC francés, grababa con un radiograbador portátil Sony japonés, accedía a computadoras con procesadores Intel norteamericanos, veía televisión internacional por cable y posiblemente sus hijos consumían leche neozelandesa, chocolates ecuatorianos Nestlé y medicinas argentinas o chinas.

Además, tres millones de peruanos radican y trabajan en los más diversos países del planeta, de los cuales además vienen turistas y empleados para empresas transnacionales, a través de los cuales se producen flujos de ideas, costumbres, valores y demás que son imparables. La globalización es un hecho concreto.

Bajo ese contexto habría que preguntarse qué es una población educada para la globalización y si les estamos dando a nuestros jóvenes las herramientas adecuadas para lidiar con ella. Me temo que no. No se trata de que nuestros jóvenes sepan inglés y dominen computación para estar preparados para la globalización. Tienen que ser altamente competitivos, autónomos, tener pensamiento independiente y creativo. Tienen que tener una visión de mundo planetaria y capacidades sociales para mantener fuertes lazos familiares y amicales, aun si se dispersan por el mundo. En el Perú hay mucha gente educada para los retos del trabajo mecánico y rutinario de la revolución industrial del siglo XVIII, pero no para los retos del conocimiento, pensamiento creativo e innovador que exige la revolución del conocimiento del siglo XXI.

También habría que preguntarnos si es posible que nos beneficiemos comercialmente de la globalización en alguna forma, o en todo caso, cuál es el ámbito del posible beneficio hacia el cual hay que educar a la población para que redunde en su beneficio.

A China le tomó 30 años pasar de ser una economía cerrada a ser sede de enormes plantas de las más grandes transnacionales del mundo, arrastrando a países como Tailandia, Vietnam, Malasia, México, Brasil a una carrera por la competitividad. India se convirtió en la capital mundial del outsourcing 50 años después de la decisión de Nehru en 1951 de crear los Institutos Indios de Tecnología para formar recursos humanos del más alto nivel en ciencia, medicina e ingeniería. Israel creó en 1949 el Instituto Científico Weizmann, que hoy es una potencia en cuanto a investigación científica, gestión de patentes y creación de compañías de base tecnológica que estén en la frontera del conocimiento.

Siendo así, �es posible que el Perú se haga un espacio en este planeta globalizado competitivo teniendo un recurso humano pobremente calificado y poco productivo, incapaz de producir bienes y servicios competitivos en calidad y precio con los asiáticos? Urge hacer planteamientos educativos innovadores que sean cruciales para la sustentabilidad socioeconómica futura del Perú.

Es imposible que el Perú levante de manera universal el nivel educativo de los 450,000 profesores, 85,000 instituciones educativas, 92 universidades y 8500,000 alumnos de todos los niveles y modalidades del conjunto del sector público y privado. Por lo tanto, hay que optar por una estrategia que a la vez que levante paulatinamente el piso educativo común coloque una pequeña vanguardia que pronto tenga un nivel competitivo con el primer mundo y que sea la punta de lanza del sistema educativo peruano, que abra trocha y le señale el camino a todo el resto.

A la par de crear centros educativos de avanzada y potentes programas de formación y reciclamiento docente que permita disponer en el corto plazo con una masa crítica de 5% profesores formados a nivel competitivo con el primer mundo, hay que poner un particular énfasis en el desarrollo de ciencia y tecnología peruana. Para ello sugiero que el gobierno convoque un núcleo de científicos peruanos de altísimo nivel con sueldos de nivel internacional y les encargue crear un Instituto de Altos Estudios Científicos (al estilo Weizmann de Israel) en el que se haga investigación de nivel mundial (en las áreas con ventaja para el Perú), gesten productos, patentes y negocios para start ups. Esta sería la incubadora para una nueva generación de científicos peruanos. Sus trabajos generarían un chorreo científico hacia todas las universidades peruanas. La inversión inicial podría salir de las donaciones mineras, aunque paulatinamente se autofinanciaría con los grants que capten los investigadores junto con las regalías de las patentes. En pocos años podríamos tener un instituto de nivel mundial.

Todo ello permitirá paulatinamente al Perú colocarse en el mapa mundial de la producción de bienes y servicios de punta, que sean demandados por todo el planeta y cuenten con alto valor agregado peruano. Esa sería nuestra respuesta triunfadora a la globalización.

25 de Junio del 2008

Cortesia del diario:correo
http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=6&txtSecci_id=24&txtSecci_parent=&txtNota_id=33585

DIEZ PREDICCIONES CIENTÍFICAS AL 2010


Columna de Opinion: León Trahtemberg

El reporte anual de la World Future Society, que puede ser muy útil para los educadores que quieren darle a sus alumnos la posibilidad de reflexionar sobre las tendencias en los desarrollos científicos y tecnológicos que se vienen en el futuro, y así no limitarse solamente a aquello que ya pasó (que es lo usual en el currículo escolar).

1). Para el año 2010, diminutos nanoequipos ubicuos e invisibles van a proveer información y vigilancia a todas las personas en todas partes. Las personas tendrán nanoimplantes que facilitarán su interacción en una red omnipresente. Cada uno tendrá su protocolo único de Internet (IP), que grabará toda actividad y conversación en la que esté involucrada la persona.

2). La bioviolencia con bioataques se incrementará, facilitada por los hallazgos de las nuevas disciplinas científicas como los genómicos, nanotecnología y otras microciencias. Bacterias y virus podrán ser alterados para incrementar su letalidad y evadir tratamientos antibióticos. También habrá riesgos de nanopolución derivada de los ensayos de guerra. Nuevas nanopartículas pueden diseminar enfermedades difíciles de tratar que pueden trasmitirse a las próximas generaciones.

3). Los automóviles convencionales serán reemplazos por vehículos inalámbricos voladores. Habrá restricciones para el uso de vehículos de transporte terrestre porque para el 2025 habrá 3 mil millones de vehículos sin suficientes pistas sobre las cuales rodar.

4). Nuevas carreras profesionales aparecerán, como negocios sustentables, inteligencia estratégica, emprendedorismo, ciencia forense digital, etc.

5). Se irá creando una red global de información legal que será una base de datos de leyes para más de 100 países hacia el 2010.

6). El conocimiento profesional se hará obsoleto ni bien se haya adquirido, lo que obligará a los trabajadores a una instrucción y reentrenamiento continuo como parte natural de sus horas de trabajo. En un momento cualquiera dado, una porción sustancial de la fuerza laboral estará en actividades de reentrenamiento.

7). La carrera por el dominio de la biomedicina y genética será más dramática que la que se dio para conquistar el espacio.

8). Conforme aumenta la población urbana (crecerá en 60% hacia el 2030), se complicará la acomodación habitacional y aumentarán los problemas medioambientales y socioeconómicos. Serán más frecuentes las epidemias en zonas densamente pobladas y con pobres condiciones de sanidad.

9). Hay países del Medio Oriente que serán menos religiosos, como Irak, pero otros como China empezarán a sentir la mayor presencia de las tendencias religiosas en su población conforme crezca su actividad económica y la globalización.

10). El acceso a la electrificación llegará al 83% del mundo hacia el 2030, desde el 40% de 1970 y 73% en el 2000. Con ello se elevará el nivel de vida de la población del planeta y el acceso masivo a bienes y servicios mundiales.

Uno de los campos en los que más esfuerzos se están invirtiendo con la nanotecnología es la detección y combate del cáncer. Por ejemplo, el uso de nanopartículas para iluminar y luego destruir tumores escondidos, el uso de algunas propiedades de las partículas del oro, a las que se le pegan fragmentos llamados péptidos que se pueden pegar a las células cancerosas y así servir de agente de detección temprana. Ya lo han hecho con ratones los científicos de la Universidad de Emory y del Instituto de Tecnología de Georgia, cuyos resultados están publicados en la edición del 23 de diciembre del 2008 de la revista Nature.

La luz juega un rol importante en varios tratamientos nanotecnológicos contra el cáncer. En el futuro los médicos serán capaces de usar nanopartículas conteniendo componentes fosforescentes que iluminarán las células cancerosas. Usando equipos precisos, los cirujanos podrán remover las células cancerosas antes de que hagan metástasis, focalizando el tratamiento y reduciendo los daños colaterales de la quimiotrapia.

También se desarrollará la técnica de la nanocirugía. Una de las más sencillas será el uso de nanopartículas de óxido de hierro incrustado con tintes que se pegan a las células cancerosas. Las nanoparticulas buscarán las células cancerosas y penetrarán por las membranas celulares. Teniendo el óxido de hierro en las células cancerosas, se les calentará mediante sistemas de resonancia magnética y esto permitirá quemar las células cancerosas.

La nanotecología puede crear genes que hagan que las células del cáncer sean más susceptibles a los tratamientos de quimioterapia o radiación.

Otra línea de trabajo en cuanto a tumores cerebrales se orienta a la búsqueda de drogas inteligentes que puedan circular a través de la sangre cerebral, entrar a las células cancerosas, marcarlas para la cirugía y destruirlas con la mayor precisión, sin afectar las zonas circundantes. Científicos de las universidades de Michigan, Washington, Texas y del Instituto Politécnico de Virginia están creando partículas ultrapequeñas capaces de ubicar y destruir las células cancerosas.

26 de Agosto del 2009

Cortesia del diario el correo a:

http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=6&txtSecci_id=24&txtSecci_parent=&txtNota_id=122092

Vuelven los viejos tiempos


Columna de opinion: César Hildebrandt

Con el APRA y el segundo alanismo en el poder hemos vuelto a los tiempos en que “El Comercio” ponía y sacaba presidentes, ministros, generales y hasta surtidos subalternos.

Qué ironía. El diario que escribía “APRA” con minúsculas y llamaba a Haya “el jefe de la secta” y recordaba cada aniversario del asalto al cuartel O’Donovan como si fuera fecha religiosa, desempolva hoy su guillotina y la reestrena con sangre nueva y más o menos joven.

“El Comercio” nunca había tenido tanto poder desde los tiempos en que conspiraba para echar a Billinghurst –ese “populista” indeseable que se atrevía a ganar elecciones con el auxilio de los obreros de Lima- y traerse abajo el primer proyecto moderno de inclusión social.

Y lo logró. Como siempre. Porque para eso era “El Comercio”, el diario que un Chileno y un argentino crearon para darle a la plutocracia peruana un mensajero ilustre.

Muchos años después, en la década del 50 del siglo pasado, sólo “La Prensa” de Pedro Beltrán se atrevería a amenazar esa hegemonía.

Donde “El Comercio” ponía odio, “La Prensa” puso periodismo y donde “El Comercio” silenciaba “La Prensa” registraba. Parecía una batalla entre la obstinación y el progreso.

Claro que “La Prensa” era casi, editorialmente hablando, un diario de Austin, Texas. No sólo porque Pedro Beltrán tenía una esposa gringa, pensaba como gringo y tenía editorialistas que Ted Roosevelt habría aplaudido, sino porque así se enfrentaba a la línea “antiyanqui” que “El Comercio” había impuesto.

¿Línea antiyanqui? Sí, durante muchos años “El Comercio”, que en esa época creía en una burguesía nacional fuerte y auspiciada desde el gobierno, libró una excepcional batalla en contra de los espúreos intereses de la Standard Oil -de New Jersey- en Talara, intereses fundados en un laudo arbitral carente de toda validez.

Por eso es que cuando Velasco tomó a patadas la refinería de la International Petroleum Company “El Comercio” aplaudió a rabiar. Como había aplaudido, con editorial y todo, el golpe de Estado en contra de Fernando Belaunde Terry, golpe producido alrededor de una denuncia de corrupción petrolera cuyo protagonista era –otra vez- la filial de la Standard Oil en el Perú.

Pero hacía más de 40 años que “El Comercio” no demostraba la plenitud atlética y el punche mortífero con que ayer terminó noqueando al simbólicamente pesado Aurelio Pastor.

En los años 70 ese diario, aun antes de su expropiación, tenía un aspecto decrépito y una influencia menoscabada. La televisión de los 80 terminó de decretar su rol secundario. El poder y la influencia se habían trasladado a la pantalla.

“El Comercio” nunca perdió de vista su deseo de vengarse de la tele. En los 2000 eso fue posible –o empezó a hacerse posible- con el control de un medio como América Televisión. Por decisión de “El Comercio” habría menos bríos en los estudios y más cancha libre en las rotativas.

El cese de un Pastor en rebeldía, el silenciamiento de un ministro que ayer acusó directamente a “El Comercio” de pretender sacarlo, es el mayor éxito del diario de los Miró Quesada en varias décadas.

Es la resurrección de “El Comercio” como fiel de la balanza y expresión del cuarto poder.

Y lo irónico es que haya sido el partido de Haya de la Torre el que lograse que este amable Tutankamón, en alianza con nuestros vecinos de Chile, vuelva para mandar y ser temido.

Quizá no sea tan irónico que García haya sido el autor de esta hazaña. Porque, al fin y al cabo, entre un partido que ha sido sombra obediente y cola inexorable y un periódico donde está de accionista Pepe Graña (el de Graña y Montero) García ha elegido con sentido ideológico y de clase.

Total, el APRA y Pastor son temas menores frente al poder del dinero al que García decidió someterse desde el 2006.

Pastor obedeció a García a la hora de firmar el indulto de marras. Ayer García lo echó como a un perro de chacra. No estaba en el libreto que este Pastor (por más alemán que se creyese) ladrase por la libre.

Que los perros de chacra de todo el caserío entiendan el mensaje

Cortesia: del diario la primera

viernes, 12 de marzo de 2010

Jaque mate Pastor


Por Augusto Álvarez Rodrich
¿Cuándo se va el ministro de Justicia? ¿Ya escapó Crousillat?

Todos saben que el autor intelectual del indulto ‘bamba’ a José Francisco Crousillat, y de su uso como caballo de Troya para amenazar la libertad de expresión a través de un torpedo judicial contra América TV, es el presidente Alan García, pero como ahora este silba mirando al techo y se declara sorprendido por la ‘milagrosa’ sanación del broadcaster del ‘Doc’, alguien tiene que asumir la responsabilidad política al menos para salvar la apariencia.

Según el artículo 128 de la Constitución, el que debe asumir la responsabilidad de esta movida antidemocrática que fue avalada por el presidente García es el ministro de Justicia Aurelio Pastor: “Los ministros son individualmente responsables por sus propios actos y por los actos presidenciales que refrendan. Todos los ministros son solidariamente responsables por los actos delictivos o violatorios de la Constitución o de las leyes en que incurra el Presidente de la República o que se acuerden en Consejo, aunque salven su voto, a no ser que renuncien inmediatamente”.

Pastor no solo no se fue oportunamente, sino que avaló el indulto que todos reconocían como ‘bamba’, menos la mayoría de apristas que en el último par de meses dio una lección vergonzosa de travestismo, defendiendo primero el beneficio a Crousillat y luego denigrándolo. Todo con similar entusiasmo.

Ante tanta desfachatez, el gobierno debe ofrecer al país, como reconocimiento de su vergüenza, la cabeza política del ministro de Justicia. Si no lo hace, y si al Congreso le queda un poco de dignidad, debiera proceder inmediatamente a su interpelación y censura. ¿Cuándo se va?

Que esto sirva de experiencia para los ministros dispuestos a tragarse cualquier sapo para permanecer en el puesto. Pastor podrá declararse ‘ganador’ dentro del partido pues se habrá inmolado a favor del compañero-presidente, del mismo modo como antes lo hizo Agustín Mantilla cuando se le encontró los millones de dólares en sus cuentas, incluyendo el ‘aporte’ de Montesinos, que –como él mismo dijo– eran del partido.

Pero esa ‘inmolación’ política solo servirá para salvar la apariencia, pues habría que ser muy ingenuo para sostener que García fue sorprendido no solo con el indulto sino con su utilización para amenazar la libertad de expresión a través del amedrentamiento a los responsables de América TV.

El problema de fondo es la nueva constatación de que la democracia es, para Alan García, un biombo detrás del cual se enjuagan movidas reñidas con las libertades esenciales de un sistema democrático como sin duda es la de expresión. La salida del ministro Pastor debe ser una expresión del reconocimiento de que esos torpedos no pasarán pues la sociedad los considera inaceptables.

Cortesia: del Diario la Republica

jueves, 4 de marzo de 2010

Países ricos y países pobres



Así como hay personas pobres y personas ricas hay países pobres y países ricos.

La diferencia entre los países pobres y los ricos no es su antigüedad.
Esto queda demostrado poniendo como ejemplos a países como la India y Egipto que tienen mil años de antigüedad y son pobres.

Por el contrario hay países como Australia y Nueva Zelanda que hasta hace poco más de 150 años eran desconocidos y hoy son países desarrollados y ricos.

La diferencia entre países pobres y ricos tampoco está en los recursos naturales de que disponen.
Así Japón tiene un territorio muy pequeño y montañoso que no sirve para la agricultura ni la ganadería y sin embargo es la segunda potencia económica mundial. Su territorio es como una gran fábrica flotante que importa materia prima de todo el mundo, la procesa y el producto resultante es exportado también a todo el mundo acumulando riqueza.

También tenemos el caso de Suiza, sin océanos, que tiene una de las mayores flotas náuticas del mundo. Que no tiene cacao, pero sí el mejor chocolate del mundo. Que en sus pocos kilómetros cuadrados cría ovejas y cultiva el suelo solo cuatro meses al año ya que en los restantes es invierno. Que tiene los productos lácteos de mejor calidad de toda Europa. Al igual que Japón no tiene productos naturales pero da y exporta servicios con calidad muy difícil de superar. Otro país pequeño cuya seguridad, orden y trabajo, lo convirtieron en la “caja fuerte” del mundo.

Tampoco es la inteligencia de las personas la que hace la diferencia.
Y así lo demuestran estudiantes de países pobres que emigran a los países ricos y consiguen resultados excelentes en su educación.
Otro ejemplo son los ejecutivos de países ricos que visitan nuestras fábricas y al hablar con ellos nos damos cuenta que no hay diferencia intelectual.

Finalmente tampoco podemos decir que la raza hace la diferencia.
En los países centro-europeos o nórdicos podemos ver cómo los “ociosos” (latinos o africanos) demuestran ser la fuerza productiva de esos países.

Entonces,¿qué hace la diferencia?
LA ACTITUD DE LAS PERSONAS HACE LA DIFERENCIA.

Al estudiar la conducta de las personas en los países ricos se descubre que la mayor parte de la población cumple las siguientes reglas, que en los países pobres sólo una mínima parte de la población las cumple en su vida diaria:

• La ética como principio básico
• El orden y la limpieza
• La integridad
• La puntualidad
• La responsabilidad
• El deseo de superación
• El respeto por las leyes y los reglamentos
• El respeto a los derechos de los demás
• El amor al trabajo

En los países pobres solo una mínima parte de la población sigue estas reglas.

Publicado por: Leo Vartanian 14/04/2007
Creditos: http://www.atodalengua.org/Recursos/Blogs/tabid/114/EntryID/59/Default.aspx