martes, 19 de junio de 2012

JUNIO ROJO






Por: Gustavo Guerra-García
Desde hace algunos meses seis organizaciones políticas se vienen reuniendo para analizar la coyuntura política electoral y se han emitido varios pronunciamientos en donde la búsqueda de salidas a los conflictos minero ambientales y la defensa de la gestión de Susana Villarán han sido los hilos conductores. Las organizaciones son: Partido Socialista, Partido Comunista Peruano, Partido Descentralista Fuerza Social, Partido Tierra y Libertad, Partido Comunista del Perú Patria Roja y el colectivo Ciudadanos para el Cambio. Algunos de estos grupos han avanzado en sus planes políticos de forma sustantiva en estas semanas. A continuación un recuento de los logros de estos grupos, lo que da una idea de lo que pueden hacer si trabajan juntos.

Tierra y Libertad: El único de los seis grupos que está inscrito, al menos por ahora. Al lado del MAS, ha logrado mantener, contra todo pronóstico, una paralización masiva y pacífica en Cajamarca en circunstancias difíciles. Además, ha logrado el apoyo de una mayoría de la sociedad civil que fue una presión clave para la liberación del injustamente detenido alcalde de Espinar. Las declaraciones públicas de la disposición al diálogo del alcalde refrescan el escenario caldeado de los conflictos y fortalecen al partido en el país y en sus luchas por el cuidado del medio ambiente.

Patria Roja: Quizás el más organizado de los partidos de izquierda. Sorprendentemente, el presidente regional de Cajamarca y militante de Patria Roja se paseó en el Congreso demostrando niveles interesantes de ejecución de inversiones. Y tras su discutible pregunta respecto a qué hacer con los presidentes que no cumplen sus promesas, ha logrado mantener la protesta sin violencia y sin caer en la provocación. Si tiene un plan de negociación o acepta una mediación, podría redondear un mes importante. Al final, Conga no está yendo y eso es, sin duda, una victoria importante para las alforjas que comparte con Marco Arana, líder de Tierra y Libertad.

Fuerza Social: La notable recuperación de la aprobación de su lideresa principal, Susana Villarán, viene acompañada de dos victorias sucesivas, desactivando sendos paros contra su reforma del transporte. Ante el descenso de Ollanta Humala y el espacio progresista que el presidente abandona al correrse a la derecha, la alcaldesa de Lima tiene una buena oportunidad para reposicionar su liderazgo en el campo popular. Dos marchas multitudinarias en defensa de su gestión son un síntoma de que el pueblo organizado la apoya contra las arremetidas de la DBA.

Partido Socialista: La renuncia de Javier Diez Canseco de la bancada de Gana Perú le dará al líder más connotado del Partido Socialista el protagonismo que se extrañaba en él. Es uno de los líderes naturales y más experimentados de los congresistas que se reagrupan en el ala izquierda del Congreso y eso repercutirá positivamente sobre su organización.

Partido Comunista: Es uno de los ejes principales en la consolidación de los frentes regionales y es un elemento vertebrador de la organización y movilización en las luchas de los trabajadores, la defensa del agua y la defensa de la alcaldesa Susana Villarán. Sin ellos las movilizaciones por el agua y en defensa de Susana habrían sido mucho menores a 15,000 personas.

Ciudadanos para el Cambio: Con una importantísima y muchas veces entretenida presencia mediática no solo se ha desmarcado nítidamente del gobierno, sino que está pescando entre las bases nacionalistas resentidas con el gobierno por su giro hacia la derecha. Su convocatoria amplia y ciudadana lo configura como uno de los grupos que más crece en número y en connotación de personalidades.

El fortalecimiento de todas estas organizaciones abre muchas posibilidades. ¿Podrán trabajar unificadamente alrededor de un programa de desarrollo que una el campo social?

domingo, 10 de junio de 2012

QUE EL PUEBLO DECIDA: REFERENDUM POR CONGA



           
                                 


             QUE EL PUEBLO DECIDA: REFERENDUM POR CONGA
                                 


Tiene plena razón el pueblo cajamarquino al desconfiar de la palabra de las autoridades centrales y del Estudio de Impacto Ambiental-EIA- encargado por la empresa Newmont-Yanacocha. Reclaman al actual presidente Ollanta Humala, que en la campaña electoral dijo que estaba de acuerdo con el clamor del pueblo de que primero es el agua, lo expresó en el mitin de cierre de campaña en su plaza de armas en las últimas elecciones. El pueblo asumió que esto era un compromiso y le exigen que cumpla su palabra. Veinte años de estropicios, engaños, indolencia social y depredación ambiental hablan por Newmont-Yanacocha, esta historia de hechos y realidades no se puede borrar con algunas declaraciones de buenas intenciones. Pretender tomar una decisión a rajatabla, prescindiendo de este telón de fondo es sencillamente absurdo, alejado del sentido común y de la responsabilidad de gobierno.

El rechazo a la implementación del proyecto minero Conga tiene pues un problema de confianza, de certificación social. Desconfían de las promesas del ejecutivo y del EIA, pues la empresa y los técnicos que lo han elaborado no siempre han garantizado una auténtica certificación técnico-científica. En otras palabras no creen que lo que se presente como promesas políticas y resultados técnicos sean verdaderos.

La aparente división de al sociedad cajamarquina, con la aparición última de un denominado Movimiento Social por el Desarrollo y la Inversión en Cajamarca, no hace sino ahondar la complejidad política y social de este proceso de lucha que viene  acompañado de violencia, represión y desgaste la población. Lucha que no puede alargarse indefinidamente, que está en los límites para arribar a una solución.

En una situación en que las opciones de Conga va o Conga no va, han llegado a un punto de ruptura del dialogo y cerrazón, ensimismados cada uno de los contendientes en su propuesta, es imprescindible recurrir al instrumento político legal que el actual marco constitucional  contempla: el referéndum. En circunstancias particularmente críticas en que se juegan la vida de miles de cajamarquinos y el futuro de  sus hijos y nietos, deben ser ellos, los directamente interesados, los que tomen la decisión.

La magnitud de lo que se tiene que decidir con el Conga no va o el Conga si va, excede largamente los horizontes de competencias político-sociales de las actuales autoridades regionales y centrales. En estos casos solo el pueblo es dueño de su destino y debe decidirlo con su voto en un Referéndum regional.