La Columna del Director: Juan Carlos Tafur Las sucesivas expresiones de apoyo –algunas buscadas, otras ajenas a todo control- que la candidata de Fuerza 2011 ha acopiado en los últimos días, no apuntan a reforzar un ápice su estrategia electoral de conquista de los sectores sociales que van a definir esta elección.
Hernando de Soto, Jaime Bayly, Rudolph Giulliani (¿?), Monseñor Cipriani, sinfín de capitostes empresariales, Pedro Pablo Kuczynski y, para rematar la faena, Lourdes Flores, no son precisamente los referentes políticos o morales que los pobres del país van a seguir. Solo faltaría –ya está a centímetros de hacerlo- que Alan García le manifieste su respaldo y la faena se completa.
Por cierto, le está lloviendo munición fuerte, pero más le está lloviendo a Humala (aunque, valgan verdades, los ataques al candidato de Gana Perú tienen más de artificio que de carga explosiva: cada denuncia de Edmundo Cruz y Ángel Páez contra el fujimorismo, en La República, parecen pesar más que las ocho portadas diarias que la prensa fujimorista dedica a atacar a Humala). No iría, sin embargo, por allí una eventual explicación del cambio apreciado.
Si Keiko empieza a perder terreno será por el corrosivo apoyo que le vienen dando las personas electoralmente incorrectas y respecto de las cuales ella no está sabiendo guardar las distancias correctas. Hasta parece que le están armando la agenda. La imagen de hija necesitada de apoyo ha sido reforzada por ella misma. Y encima con una monolítica irradiación derechista que desdibuja el perfil centrista y popular que es el único que le podría permitir el triunfo.
Cortesia del Diario 16
No hay comentarios:
Publicar un comentario