
La hecatombe helénica pone en riesgo a la UE; rescate inminente
Las dificultades financieras de Grecia hacen temblar a la zona euro. Urge un rescate financiero pero la posibilidad abre un abanico de supuestos políticos y económicos.
El sistema financiero internacional pasa por un nuevo momento crítico de esta ya larga crisis financiera que a su vez ha producido una fuerte recesión mundial, sin precedentes en las décadas recientes. El epicentro del nuevo terremoto financiero está en Grecia, país que tiene una deuda pública que supera en 13,4% su Producto Interno Bruto en 2009. Por si esto fuera poco, el déficit fiscal de 12,7% excede con creces lo que la Unión Europea puede permitir a sus países miembros.
Un fantasma recorre Europa
La crisis crediticia ha puesto en serios aprietos al Gobierno de Yorgos Papandreu, primer ministro griego, recién arribado al poder ejecutivo de dicha nación en octubre de 2009. Pero no sólo Grecia se mece bajo el fantasma de la bancarrota pública total. Si los griegos dejan de cubrir sus obligaciones crediticias, el sistema europeo de pagos puede correr el riesgo de colapsarse y con ello, arrastrar al euro a la caída (como de hecho ha venido ocurriendo).
Alemania y España observan
La Unión Europea lleva varias semanas tomando nota de ello. Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo tiene horas extras los últimos días tras salir apresurado de Davos hacia Atenas para entrevistarse con las autoridades monetarias y económicas de Grecia y trabajar en un plan de ajuste.
Hay dos economías especialmente atentas a lo que ocurre en la península helénica: la Alemania de Merkel (cuya banca privada está íntimamente relacionada con los compromisos crediticios de Grecia) y la no menos venida a menos España de Zapatero, que arrastra también un gran déficit público y un desempleo que ronda el 20% de la población en edad laboral.
Razones de la crisis
Vayamos por partes. ¿Cómo y por qué creció exponencialmente la deuda pública de Grecia y por qué entró en crisis su sistema de pagos? Hay tres vertientes, según analistas de CNN, que podrían explicar el caos: una de ellas centra su atención en el desmesurado gasto público ejercido durante la administración anterior, la de Kostas Karamanlis, al que se recuerda por la crisis política vivida tras la represión a jóvenes activistas en Atenas y Salónica hacia finales de 2008.
Según los expertos, el Gobierno anterior creció las partidas presupuestarias en forma irresponsable y frecuentemente recurrió al endeudamiento como herramienta para financiar sus proyectos, sobre todo en los años anteriores al crack de octubre de 2008, cuando las facilidades prestatarias de la banca privada eran la norma.
Maquillaje de cifras económicas
Asimismo, se puede encontrar otra razón de peso en la fragilidad del sistema tributario griego, donde predomina la evasión y la falta de una estructura recaudatoria sólida. Por último, cabe destacar que recientemente, el presidente del Comité de Ministros de Economía de la Unión Europea, Jean Claude Juncker, reveló que la administración de Karamanlis además había maquillado cifras económicas en aras de justificar la contratación de deuda.
Lo anterior provocó que las agencias calificadoras redujeran la nota que otorgan a la deuda soberana griega, en comparación sobretodo con la deuda más segura de la región, la alemana, según datos de Moody´s. Es en este sentido que el Gobierno de Merkel en particular ha puesto tanto énfasis en un plan de rescate para el Gobierno griego, puesto que la estabilidad del euro pendería de un hilo si se desequilibra el sistema de pagos entre los bancos centrales y la banca privada.
UE al rescate
Y este programa de rescate se ha complementado con un ajuste muy riguroso que la UE ha impuesto al Gobierno griego. Las medidas incluyen reducir drásticamente el déficit fiscal, a lo que Papandreu se comprometió, prometiendo descenderlo a 4% a finales de 2010. Asimismo, se ejecutará un plan de austeridad durísimo que perjudicará a la burocracia, sistema educativo y en general a la población de un país que de por sí ha sido golpeada por el desempleo abierto, de cerca de 11%.
El problema es el delgado clima de tensión social, pues desde el jueves 11 de febrero estalló una huelga general que prácticamente paralizó al país, suscrita por el 80% de la burocracia gubernamental.
La situación se ha complicado. Los 53.000 millones de euros que, según Papandreu, se necesitan para restructurar la deuda podrían no ser suficientes para mitigar el descontento que amenaza con convertirse en estallido social. La Comisión Europea, a través del artículo 122 del tratado de la UE, cuenta con facultades para tomar medidas por un gobierno de la zona, en determinado caso de que "el suministro de algunos productos básicos, como los energéticos, se vea coartado".
Política internacional
Aquí entra en escena la política internacional como praxis. ¿La soberanía de un país en riesgo se verá totalmente mancillada por la orquesta alemana de recomposición económica? Sólo una cosa parece segura; si la UE no sale de esta situación profundamente debilitada, lo hará convalidando que un ente supranacional es una opción viable en el mundo globalizado.
*** El artículo Crisis financiera en Grecia, publicado en Economía Eurozona pertenece a Sergio Humberto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario